Francisco Costa, alcalde de Vilaboa, en su despacho durante la entrevista.

Aunque formó parte del equipo de José Luis Poceiro, ahora Francisco Costa camina en solitario y lidera un gobierno bipartito con buena sintonía. Así, al menos, lo cree él. Tras coger las riendas de la Alcaldía el pasado mes de junio, se ha propuesto dar un aire nuevo al Concello que empezará por ordenar la plantilla y contener el gasto.

MN: ¿Cómo es sustituir a Poceiro después de 16 años como Alcalde?

FC: Muy complicado. Su gestión fue muy correcta pero el futuro no tiene nada que ver. El lo llevaba a su manera y yo a la mía. Tenemos que dar un paso importante en ordenar el gasto, estaba un poco desordenado. No es excesivo, pero hubo muchos cambios normativos desde su gestión hasta aquí que requieren mucha adaptación.

MN: ¿A qué se debe ese desorden?

FC: Yo creo que es un desajuste organizativo interno de control de gasto y de falta de personal, en muchas áreas pero sobre todo en intervención y tesorería, durante años hubo un baile continuo de habilitados y no se implican de la misma forma. Pueden tener toda la voluntad, pero no los conocimientos adecuados y esto ocasiones un desajuste y un gasto real. Por lo tanto, se está modernizando el concello de Vilaboa en cuanto a personal y esto es una oportunidad de oro para organizarnos todos, con nuevas ideas, nuevos planteamientos y nueva normativa. Así podemos hacer las cosas mejor aunque bien ya se hicieron. Vilaboa no tiene deuda como otros Concellos.

MN: ¿No hay deuda pero sí se arrastra un gasto de años anteriores?

FC: En el pleno de enero llevamos un Reconocimiento Extrajudicial de Crédito (REC) de casi medio millón de euros y eso para Vilaboa es mucho. Es una cantidad tan importante que lastra el presupuesto, por eso este año será un año de ajuste.  De puestas a cero para muchas cosas.

MN: ¿Ajuste o recortes?

FC: Todo ajuste puede sufrir recortes porque lo que no se puede es gastar lo que no hay.

“El BNG también está de acuerdo en que hay que hacerlo de otra manera”

MN: En ese ajuste ¿habrá roces con el BNG?

FC: Tenemos muy buena relación porque gobernamos juntos desde hace años. Ellos están de acuerdo en que hay que hacerlo de otra manera. Seguro que cuando entremos en partidas concretas tendremos nuestros más y nuestros menos, pero vamos en la misma línea.

MN: ¿Para cuando espera aprobar los presupuestos?

FC: Nuestra idea es llevarlos al pleno ordinario de marzo. Si por lo que sea no están listos para esa fecha se convocará un pleno extraordinario. Nos hacen falta y no podemos esperar a mayo.

MN: Lo que sí se aprobó ya es el PXOM pero ¿llegó a solucionar por completo todos los problemas urbanísticos?…

FC: Sí, está aprobado definitivamente, pero quedaron fuera cinco núcleos por un problema con el abastecimiento de agua que estamos intentando solucionar. Estamos trabajando con los vecinos para que den de alta los abastecimientos y desarrollando la red municipal de abastecimiento.

MN: ¿Y las viviendas de Costas?

FC: Las viviendas del interior quedaron casi todas solucionadas, salvo pequeños trámites en algunas situadas en los núcleos del litoral. Sobre 60 casas. A partir de la aprobación del PXOM el acuerdo es crear una mesa de negociación a tres bandas: Concello, Estado y Xunta para ver cómo se podría mejorar el estado de estos núcleos. Lógicamente no es inmediato ni fácil, pero sí supondría un punto de partida. Hasta ahora se retrasó el tema porque hubo varios meses sin FC: Gobierno Central. Ya se tuvo una primera toma de contacto con la Subdelegación del Gobierno con vistas a sentarnos en breve.

“En cualquier momento se puede reactivar la situación de peligro de las viviendas pendientes de derribo”

MN: De las 60 ¿Cuántas tienen la amenaza de la piqueta?

FC: Todas no, pero muchas con amenaza de derribo inminente. En cualquier momento se puede reactivar la situación.

MN:  En materia de seguridad vial Vilaboa también tiene una asignatura pendiente, sobre todo en la PO-554…

FC: Sería interesante su mayor humanización. Con la última reforma, a pesar de que la gente se sorprende de las 10 rotondas, mejoró muchísimo. Los accidentes se redijeron al mínimo. Pero aun son insuficientes. Hay que ir ampliando los tramos de aceras, sobre todo entre núcleos. Estamos afectados por tantas obras de carácter nacional que creo de justicia que se dote de más seguridad a la 554 y la 550, fundamentalmente para los peatones. En el último requerimiento a Pedro Sánchez pedimos que nos haga un paso elevado para cruzar de un lado a otro del Concello.

MN: Tampoco los tienen fácil los peatones para comunicarse con los municipios colindantes…

FC: Para nada, por eso queremos que se mejore la comunicación Moaña-Vilaboa. No costaba tanto una senda que comunique el muelle de San Adrián con Domaio. Actualmente, ciclistas se tienen que meter en una rotonda de mucha circulación con el peligro que eso supone.

MN: Quien está buscando terrenos para ampliar las instalaciones es la Brilat ¿alguna gestión desde el Concello?

FC: El margen de maniobra por parte del Concello es mínimo, realmente ellos tendrían que hablar con las comunidades de montes. Eso sí, nosotros queremos que la Brilat se quede aquí porque nos aporta riqueza. Más allá de quien piense si es bueno o es malo, aquí la brilat hace una labor impresionante con las que ayudan a la población. No es sólo el conflicto bélico. Hay que buscar el encaje adecuado para que no choque con los intereses de los vecinos.

MN: ¿Se siente más cerca de Vigo o de Pontevedra?

FC: A medias. La zona hacia Moaña convive más con Vigo y la zona Bértola/Figueirido hacia Pontevedra. Para cuestiones de empleo Vigo, para ocio Pontevedra.

“Pedimos a la Xunta que asuma la línea de autobús para que los jóvenes de Vilaboa puedan acudir al instituto a Soutomaior, ahora la pagan los padres”

MN: ¿Esa división también se refleja en el transporte metropolitano?

FC: Es complicado porque es la pescadilla que se muerde la cola. Tuvimos líneas que se quitaron porque la gente no iba y, claro, la gente no va porque no hay autobús… Sí que creemos que es el momento de intentarlo de nuevo. Vilaboa es uno de los pocos municipios que no tiene instituto para Bachillerato y nuestros niños tiene que trasladarse a Pontevedra o a Soutomaior, donde nos han dado la oportunidad de ir este año. El problema es que no tienen derecho a transporte, según la Xunta. Nosotros le planteamos la implantación de una línea desde Rande hasta Soutomaior de la que pudieran beneficiarse tanto los jóvenes como también cualquier vecino que, por ejemplo, necesite ir al centro de salud, pero la Xunta todavía no nos ha contestado. El autobús ya funciona, pero lo pagan los padres…

MN: ¿Si la Xunta rechaza esta opción podría asumirlo el Concello?

FC: El concello de Vilaboa no dinero para eso. La consellería debería garantizar este transporte gratuito en los concellos en los que no es posible cursar el bachillerato. Es un servicio tan básico. No podemos asumir más carga porque si no nos ahogamos.

MN: ¿Qué le debe la Xunta a Vilaboa?

FC: No nos han prometido nada, nosotros lo que le pedimos es que haya un reparto equitativo de los fondos, como en la Diputación de Pontevedra. La principal demanda a la Xunta es la ayuda en servicios y transporte. Está bien que nos transfieran competencias pero que también nos den fondos para ello. Ah, y que nos echen una mano en el urbanismo.

MN: ¿Eres de los que piensa que Sánchez tiene que saldar la deuda con Galicia?

FC: Si realmente existe una deuda con la comunidad, hay que pagarla, pero también digo que la administración autonómica también tiene que cumplir con los Concellos.  Que todo lo que nos transfieren nos lo abonen. Hace años que pedimos la transferencia del centro de salud a la Xunta y todavía estamos esperando.

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