La Guardia Civil incautando el pulpo y guardándolo en el coche.

La Guardia Civil destapa una presunta actividad irregular en Bueu relacionada con la comercialización del pulpo en Beluso, Bueu.

La investigación se inició tras varios seguimientos realizados los días 25 y 26, en los que los agentes observaron el comportamiento de un pescador recreativo. Según las pesquisas, el hombre salía a faenar a bordo de su embarcación y, tras regresar a puerto, trasladaba las capturas a su vehículo particular. Posteriormente, se dirigía a una caseta del propio puerto, donde presuntamente entregaba el producto capturado. Este modus operandi se repitió de forma idéntica en ambos días, lo que levantó las sospechas de los agentes.

Ante estos indicios, la Guardia Civil llevó a cabo una inspección en la caseta y, en el interior, los agentes encontraron un total de 57 kilos de pulpo, de los cuales 10 kilos eran frescos, supuestamente aportados por el pescador investigado, y otros 47 kilos se hallaban congelados. El responsable de la instalación, un profesional del sector pesquero, no pudo acreditar la procedencia del producto almacenado, especialmente del pulpo congelado.

Además, las comprobaciones realizadas sobre las capturas recientes revelaron que los ejemplares no alcanzaban la talla mínima legal y que la cantidad capturada excedía ampliamente los límites permitidos en la pesca recreativa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *