La bandera roja ondeó durante una hora y hace apenas unos minutos volvió a izarse la de color verde, permitiendo nuevamente el baño en el arenal al considerar que se trata de una acumulación de algas
La playa de Rodeira, en Cangas, se mantuvo cerrada en torno a una hora a causa de la gran acumulación de algas por la «ardora», aunque inicialmente el servicio de socorrismo pensó que el color cobrizo podría ser debido a un vertido. Fuentes próximas al consistorio apuntaban inicialmente a que este alivio se debería a la rotura de un viejo sumidero. En este momento, vuelve a ondear la bandera verde, acogiéndose a la hipótesis de las algas, y cientos de personas disfrutan de una jornada de playa en un día soleado y de altas temperaturas como el de hoy.


