La edil Isabel Filgueiras interrumpió a Araceli Gestido en su «mega mitin» tras el debate de la moción de la basura y tras tres llamadas al orden ordenó su salida. Al negarse, pidió la presencia de la Policía Local
El pleno del Concello de Cangas celebrado ayer estalló en los últimos minutos de sesión. La concelleira del PP, Isabel Filgueiras, fue expulsada por la alcaldesa, Araceli Gestido, por interrumpirla durante su habitual intervención tras el debate de las diferentes mociones. En el caso de ayer, gobierno y oposición habían participado en la propuesta presentada por Alternativa dos Veciños (AV) para pedir, entre otras cuestiones, la suspensión del proceso de aprobación de la ordenanza de regulación del servicio de residuos impulsada por la Mancomunidade.
Tras salir adelante con los votos a favor del PP y proponente, y en contra el gobierno local (BNG,PSdeG e EU), la regidora aprovechó su posición para defender la gestión del ente supramunicipal y calificar de «timo» la actitud de la oposición. Fue durante ese alegato cuando la edil popular la interrumpió para reprocharle sus palabras. Tras tres llamadas al orden, le ordenó que abandonara la sala. Filgueiras se negó y durante los minutos que la Policía Local tardó en personarse en el salón, Araceli Gestido paralizó en un primer momento la sesión amenazando que podían estar allí hasta las 00:00 horas y, posteriormente, interrumpió su emisión. Hubo ediles de su equipo de gobierno que le pidieron que continuara con el pleno, pero la regidora no cesó en su empeño. Filgueiras decidió marcharse voluntariamente sin necesidad de que los agentes tuvieran que sacarla por la fuerza, como ocurrió en la asamblea de la Mancomunidade de Moaña el pasado mes de febrero. Inmediatamente después, y tras argumentarlo en boca del concelleiro Pío Millán, sus compañeros del grupo municipal del PP también dejaron la bancada vacía.
«A mi me están echando por defender los intereses de todos los vecinos de Cangas», explicaba Filgueiras mientras recogía sus pertenencias para salir. «Este gobierno de vagonetas que tenemos es una vergüenza», sentenció y acusó a la presidenta de la sala de «faltar el respeto» a ella y a sus compañeros con los «speech que hace al final». Un discurso de tiempo indefinido y sin derecho a réplica el de la regidora que la oposición comparó irónicamente como un «mini mitin» y que la propia Gestido calificó de «maxi mitin».

