La calle Ferrol, paralela a la Avenida de Marín, donde tuvieron lugar los hechos.

Fuentes de la investigación sostienen que previamente el grupo de la víctima increpó a los dos acusados de la agresión por llevar puestas unas pulseras con la bandera llamándoles «fachas»

Que hubo una agresión física difícil de justificar con daños en el rostro nadie puede negarlo. Y que uno de los acusados de provocarla portaba un puño americano que fue requisado por la Policía Local y por el que tendrá que dar detalladas explicaciones a las autoridades tampoco está en duda. Lo que se está tratando de dilucidar es qué ocurrió en los minutos anteriores hasta el momento en el que llegaron los agentes alertados por los testigos. Hasta el cierre de esta edición la víctima todavía no había puesto denuncia ante la Guardia Civil.

Según fuentes de esta investigación, el detonante de la pelea podrían haber sido las pulseras con la bandera de España que portaban los dos señalados en el caso, ambos vecinos de Cangas, mayores de edad, y uno de ellos hijo de un exGuardia Civil. El grupo en el que se encontraba el herido habría increpado previamente a los acusados en el entorno de la Avenida de Marín llamándoles “fachas” y, en respuesta a esta actitud, uno de los acusados reaccionó pegándole en la cara al contrario causándole daños. Lejos de quedarse aquí, una vez personada la patrulla policial, fue cuando el supuesto agresor pronunció las polémicas palabras recogidas en el atestado: “Estos rojos vienen a quitarnos el trabajo, estos de izquierdas, no se lo vamos a permitir, somos hijos de Guardias Civiles destinados en el País Vasco, nos criamos allí”.

Estos hechos, lejos de mantenerse en el ámbito informativo de los incidentes y las peleas que con cierta frecuencia se producen durante la noche canguesa, han saltado a la política y a la movilización social calificándolas de “agresión fascista”. A las 20:30 horas de hoy hay prevista una concentración a as puertas del Concello de Cangas bajo el lema “Alerta antifascista!” y con el mensaje “O medo ten que cambiar de bando”. Una convocatoria que no cuenta con ninguna entidad convocante pero que está siendo difundida a través de las redes sociales también por los grupos políticos y colectivos de la izquierda.

Fuerzas de seguridad y hosteleros de la Avenida de Marín trasladaban ayer a Atlántico su sorpresa por la dimensión que estaba tomando este asunto y negaban que hubiese un problema de fascismo en Cangas. “Solo eran dos que iban hasta arriba y tropezaron con los otros”, manifestaban mientras limpiaban sus locales tras el fin de semana.

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