La iniciativa medioambiental “En Busca de Redes Fantasma”, promovida por Buceo Rías Baixas y enmarcada dentro del Plan Social Ence VI, continúa avanzando en su objetivo de combatir la contaminación marina y recuperar la biodiversidad de la Ría de Aldán.
Dentro de las acciones desarrolladas por este proyecto, ayer se llevó a cabo una inmersión piloto centrada en la recuperación de huevas de calamar y choco que permanecen adheridas a distintos residuos marinos acumulados en el fondo de la ría. Estas puestas, que habitualmente quedan atrapadas en basura y artes de pesca abandonadas, son extraídas cuidadosamente para ser trasladadas a un laboratorio especializado, donde serán incubadas con el objetivo de garantizar su desarrollo y posterior reintroducción en el medio natural.

Para esta actuación, Buceo Rías Baixas contó con la colaboración de Octolarvae, empresa especializada en acuicultura regenerativa. Gracias al trabajo conjunto de ambas entidades, la inmersión se saldó con unos resultados muy positivos, demostrando el potencial de este tipo de iniciativas para contribuir a la recuperación de los ecosistemas marinos. “Pequeños gestos como separar las huevas de los residuos al sacarlos y depositarlas en un capacho para entregárselas posteriormente a nuestros compañeros de Octolarvae pueden generar muchísima riqueza marina. Solo una puesta de pulpo puede albergar más de 200.000 huevas que, de otro modo, se perderían”, explica Hugo Albés, propietario de Buceo Rías Baixas.
La retirada de residuos marinos no solo contribuye a mejorar la salud de los fondos marinos, sino que también permite rescatar y proteger miles de ejemplares en fase de desarrollo que encuentran en esos desechos un soporte accidental para su reproducción.
Buceo Rías Baixas mantiene firme su compromiso con la conservación del medio marino gallego. A través de su actual proyecto de búsqueda y retirada de redes fantasma, la entidad ha logrado extraer durante este año más de 1.200 kilos de artes de pesca abandonadas.

