Aseguran que los nidos más grandes están en la playa con pasadizos hasta un contenedor de basura. Los vecinos y comerciantes califican de “problema de salud pública grave»
“Como coellos”, así describen los vecinos a las ratas que desde hace más de un año corren a sus anchas por Vilariño, en Cangas. Una plaga invade el río, según denuncian, desde que se se cambió de ubicación un contenedor por la construcción de un edificio próximo ya al inicio de 2025. Al acercarlo al margen del caudal el número de roedores comenzó a crecer hasta el punto de que basta unos segundos en la zona para poder ver a varias de ellas subiendo y bajando por las piedras sin que se inmuten lo más mínimo por la presencia de humana. “No río sempre vimos algunha pero agora é unha plaga inmensa”, decía José Manuel Domínguez, presidente de la asociación vecinal durante más de tres décadas y que pese a retirarse hace unos meses muy presente todavía en los problemas del barrio.
La situación se volvió tan insostenible que no les quedó más remedio que alertar al Concello de lo que estaba ocurriendo. La alcaldesa, Araceli Gestido, se desplazó en los últimos días hasta este lugar para comprobar de primera mano la cantidad de ratas. La primera medida fue la retirada del contenedor de este punto. La segunda, combatir la plaga pero todavía no se ha hecho.
Mientras tanto, vecinos y comercios del entorno temen que los roedores puedan entrar en sus viviendas y negocios. Lise Ruiz es el responsable de un restaurante en la zona y califica la situación como “problema de salud pública grave”. “Los nidos más grandes están en la playa y tenían túneles hasta el contenedor, al quitárselo han salido y están desperdigadas, hay muchísimas, es exagerado”, alerta exigiendo una solución inmediata. “Están al lado de la población”, advierte.

