El Ceip Seara de Moaña.

El descenso de la natalidad reduce de nuevo el alumnado, pero no el número de aulas ni la inversión destinada a sostener el sistema educativo gallego: ratios más bajos, refuerzo de docentes y más ayudas a las familias

El sistema educativo gallego afronta un nuevo curso condicionado por el descenso demográfico. Un total de 298.436 alumnos están matriculados este curso entre Infantil y Bachillerato, 4.617 menos que hace un año. Pese a esta pérdida progresiva de alumnado, la Xunta asegura que el ajuste no se ha traducido en una reducción proporcional de los recursos y cifra en unas 800 las aulas que se han podido mantener abiertas gracias al acuerdo de mejora educativa alcanzado con los sindicatos: CCOO, ANPE y UGT, al que posteriormente se sumó CSIF.

La bajada de estudiantes afecta especialmente a las etapas inferiores. Primaria pierde alrededor de 2.600 alumnos y Educación Infantil otros 981, mientras que la ESO registra un descenso próximo a los 850 estudiantes. En el conjunto del sistema se mantienen unas 12.000 aulas, una cifra similar a la del pasado curso. La Xunta vincula este mantenimiento a la aplicación de medidas destinadas a reducir las ratios y favorecer una atención más individualizada. Este curso se completa además la reducción a 20 alumnos por aula en Infantil, frente a los 25 que se permitían anteriormente, mientras que el descenso de ratios llegará a Primaria a partir del próximo curso.

El Ejecutivo autonómico defiende también un refuerzo de las plantillas docentes pese al menor número de estudiantes. La previsión apunta a una cifra récord de profesores, con cerca de 900 docentes más en Secundaria, a los que se suman nuevos especialistas para atender al alumnado con necesidades específicas. De entre esos 900 nuevos profesores, 150 son profesionales de Pedagogía Terapéutica y orientación.

El inicio de curso llega acompañado, además, de un incremento de los apoyos económicos dirigidos a las familias. La Xunta asegura que este año destinará más de 145 millones de euros a las distintas medidas vinculadas a la educación, un 25% más que hace cinco años. El paquete engloba ayudas para libros y material escolar, comedor y otros programas, con más de 422.000 ayudas previstas a lo largo del curso.

Una de las partidas de mayor peso corresponde al servicio complementario de comedores escolares, que concentran cerca de 67 millones de euros y alcanzan a más de 78.800 beneficiarios. Como novedad, se incorporan ayudas específicas para familias usuarias de comedores gestionados por asociaciones de madres y padres, ayuntamientos o centros concertados, con cuantías que pueden alcanzar los 150 euros en función de las circunstancias de cada hogar.

También se refuerzan las medidas relacionadas con los libros y el material escolar. Entre las diferentes líneas de apoyo, junto con el programa E-Dixgal y las deducciones fiscales, la Administración autonómica calcula que se movilizarán cerca de 27 millones de euros, con más de 313.000 apoyos.

El apoyo económico se extiende igualmente a las etapas posteriores. La Xunta mantiene la gratuidad de las matrículas en las universidades públicas gallegas y en las enseñanzas artísticas superiores, una medida que este curso beneficiará a unos 13.500 estudiantes. A estas iniciativas se suman becas, ayudas para másteres, complementos Erasmus+ y otras líneas de financiación destinadas a estudiantes universitarios.

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