El voto en contra del PP y del gobierno local (BNG, PSdeG e IU) dejó por el camino la enmienda de AV en la que condicionaba su voto a incluir la Avenida de Bueu o A Toxeira
Fue un debate bronco, en ocasiones rozando el absurdo. Hubo de todo. Dos recesos, gritos en el pasillo y en el despacho donde trataron de ocultarse de la prensa los portavoces y muchas acusaciones por parte del gobierno local, y particularmente de la alcaldesa, Araceli Gestido, a la oposición. El tripartito quería dejar en evidencia a al PP y a Alternativa dos Veciños (AV) en un asunto tan importante como el reparto de parte de los ahorros que el concello quiere repartir en obras menores y gastos que en su mayoría entrarían dentro de lo cotidiano. Por eso aprovechó cada una de sus intervenciones para recalcar el mensaje de que si no salía adelante la propuesta de su gobierno del reparto de este remanente de tesorería los responsables serían aquellos que votasen en contra. Tanto es así que no se esperaba el voto favorable del grupo municipal popular después del intenso debate que duró más de una hora y al portavoz de esta formación, Pío Millán, le costó aclarárselo instantes antes de levantar la mano argumentando que apoyarían la propuesta porque algunas de las obras son demandas defendidas por los populares a lo largo de esta legislatura y porque el tripartito afirmó que el proyecto de la Avenida de Bueu ya estaba hecho.
El barullo comenzó desde el inicio del debate con la intervención de la portavoz de AV, la exalcaldesa Victoria Portas, quien afeó al ejecutivo de Gestido su falta de transparencia y de negociación pese a estar en minoría. No sentó bien a la regidora pero la situación se puso todavía más tensa cuando Portas condicionó su voto a favor a incluir en ese remanente proyectos tan demandados por los vecinos como el de la Avenida de Bueu o el A Toxeira. Este gesto de AV provocó un primer receso para decidir si el tripartito atendía a esta condición. El resultado fue negativo.
Pocos minutos después, llegó el segundo. En esta ocasión no se ignoró al grupo popular y Millán, Portas y Gestido abandonaron el salón de plenos para acordar cómo proceder. Sin embargo, la actitud de la alcaldesa continuó siendo la misma, señaló a Alternativa nuevamente de bloquear el Concello e instó a su portavoz a tratar este asunto como cuestión independiente pese a reconocer abiertamente que habían incumplido todos los acuerdos con AV a cambio del voto de su investidura y de los presupuestos.
La tensión continuó en un despacho contiguo de la primera planta pero los gritos se escuchaban desde el salón de plenos donde numerosos vecinos seguían la sesión.
La alcaldesa entró nuevamente con el mensaje de la parálisis provocada por la oposición, sin embargo la sorpresa saltó cuando el PP desveló que apoyarían la propuesta del tripartito. Eso sí, advirtiendo de la falta de tiempo para ejecutarlos.
Así, el primer punto del orden del día de este pleno rechazó la enmienda de Alternativa y abrió camino al reparto de poco más de un millón de euros del remanente de Cangas.

