El plazo expiró días después de que el tripartito tuviese conocimiento de que iba a perder la ayuda para reformar Nazaret
El Concello de Cangas no solicitó el Fondo de Cooperación del Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS), una línea de financiación a coste cero que habría permitido, entre otras opciones, retomar y terminar las cuatro viviendas destinadas a alquiler social de Nazaret, reformar las dos en las que todavía no se ha intervenido, comprar algún edificio para convertirlo en vivienda pública en cualquiera de sus modalidades o impulsar nuevas promociones. El plazo de solicitud se cerró el pasado 15 de octubre, días después de tener conocimiento el gobierno local de que la empresa que ejecutaba la rehabilitación de los pisos abandonaba.
El fondo funciona como un adelanto de dinero que los concellos de menos de 50.000 euros devuelven en un plazo máximo de ocho años. Un préstamo sin intereses que permite dotar de financiación a los municipios para terminar edificaciones propias no acabadas, un supuesto que encajaría con la situación de las viviendas de Nazaret, así como la adquisición de inmuebles abandonados o en desuso para su posterior rehabilitación, lo que abría la puerta a incorporar edificios al parque público de vivienda y, por tanto, ofrecer a las familias alquileres más asequibles, o a haber afrontado la reforma de la escuela infantil de A Retirosa por valor de 1,6 millones de euros para no hipotecar dos años del Plan +Provincia y frenar los proyectos en el resto de parroquias. También cubría la rehabilitación y regeneración de edificios y espacios municipales, la ejecución subsidiaria de obras cuando los propietarios incumplen sus deberes de conservación y supone un riesgo para la seguridad de las personas como podría ser el caso de inmuebles en O Forte y la redacción de planes especiales de protección del patrimonio. Las solicitudes se resolvían por riguroso orden de entrada, hasta agotar el crédito. La demanda de los municipios fue tan elevada que el IGVS se vio obligado a ampliar su dotación presupuestaria el 28 de septiembre, superando así los 4,4 millones de euros en total.
EL PP: “INTOLERABLE”
El PP no ha tardado en dar a conocer este hecho y ha denunciado la dejadez del tripartito. La portavoz local, Dolores Hermelo, calificó la actuación de la alcaldesa, Araceli Gestido, y del edil de Urbanismo, Antón Iglesias, como responsables políticos de las áreas que podrían haberse visto beneficiadas, de “una auténtica temeridad y una desidia indisculpable”. A su juicio, resulta “intolerable” que un gobierno que presume de defender lo público deje escapar fondos a interés cero con los que se podría haber adquirido patrimonio para vivienda social o rehabilitado inmuebles degradados que “llevan años cayéndose a pedazos”.
Desde las filas populares subrayan además la contradicción de un tripartito que, según afirman, se excusa habitualmente ante los colectivos sociales y en los plenos en la falta de recursos económicos mientras deja caducar convocatorias públicas sin presentar un solo proyecto, en un municipio con edificios en ruina que precisan regeneración urgente y con una vecindad que demanda vivienda asequible. “Que la alcaldesa y sus socios ni se molesten en pedir ayudas demuestra su nula capacidad de trabajo y su absoluto agotamiento político”, concluyó Hermelo.

