El grupo municipal del PP de Moaña ha solicitado la creación de un gran aparcamiento público gratuito en los terrenos de la antigua Lestón, situados a la entrada de la villa y cerca de la iglesia, con el objetivo de paliar la grave falta de plazas y el caos de estacionamiento generado en los últimos años por las políticas de movilidad y tráfico del gobierno de Leticia Santos. Los populares, que pretenden llevar esta propuesta al próximo pleno, aseguran que la medida cuenta con el respaldo de la gran mayoría de los vecinos, y señalan que el aparcamiento es, junto con la vivienda, una de las principales necesidades de la población, dos asuntos en los que consideran que el gobierno del BNG está siendo muy negligente, como demuestra también, a su juicio, el caso de As Raíñas.
El PP indicó que la habilitación de estos terrenos, que llevan muchos años parados y sin uso, supondría un alivio considerable para el estacionamiento, y planteó que podrían conseguirse tanto mediante su compra como a través de un alquiler que, en este último caso, podría liberarse cuando los propietarios quisieran dar otro uso a la parcela. El portavoz municipal, Alfonso Piñeiro, concretó que la propuesta está pensada en positivo «ante la desesperación de los vecinos para encontrar dónde aparcar, especialmente en verano», e ironizó sobre la financiación municipal señalando que si el gobierno local puede endeudar al Concello en diez millones de euros para una sala de conciertos que pretende vender como auditorio y para diez viviendas que tendrán que soportar el ruido de las actividades que se desarrollen debajo, sería lamentable que no consiguiera financiación para este proyecto, que consideran mucho más necesario y que sí responde a las necesidades reales de los vecinos.
Por otra parte, los populares explicaron que los problemas de aparcamiento derivan del conjunto de las políticas del gobierno local, comenzando por la constante destrucción de plazas debido a distintas obras y la falta de reposición de las mismas, así como la recomendación de que los vecinos aparquen fuera de la villa y caminen, en algunos casos hasta un par de kilómetros, para hacer sus compras y gestiones, algo que consideran que acabará perjudicando al comercio local. Asimismo, lamentaron la fallida propuesta de las zonas de parada limitadas a 45 minutos, ya que, según explicaron, los vecinos superan este límite porque no les da tiempo suficiente.

