Una de las pruebas de escalada a la que tuvieron que enfrentarse.

El recinto de Bueu acogió ayer pruebas vinculadas a las capacidades físicas y operativas de los participantes, con Adrián Álvarez, de Santiago de Compostela, como ganador masculino y único gallego en la competición

El polígono industrial de Castiñeiras, en Bueu, se convirtió ayer en uno de los escenarios de los XI Juegos Europeos de Policías y Bomberos. La elección de este recinto permitió acoger pruebas que van más allá de las disciplinas deportivas convencionales y que están directamente relacionadas con las habilidades que estos profesionales necesitan en su trabajo diario.

El programa incluyó ejercicios con mangueras, circuitos de resistencia y pruebas de especialidades caninas, modalidades que requieren espacios adaptados a sus características. Castiñeiras ofreció así un entorno adecuado para desarrollar actividades en las que la preparación física y las destrezas operativas de los cuerpos de seguridad y emergencias tuvieron un protagonismo especial.

La jornada dejó también un resultado destacado para Adrián Álvarez, natural de Santiago de Compostela, que se proclamó ganador masculino y fue el único gallego participante en la competición. Su presencia puso el acento gallego en una cita internacional que reunió a representantes de distintos puntos de España y de otros países.

Aunque se trata de unos Juegos Europeos, la participación también se extendió fuera del continente. Entre los representantes internacionales figuraron boxeadores procedentes de Veracruz, en México. También participaron policías nacionales y un agente portuario de Mallorca, acompañados por la boxeadora profesional Farah El Bousairi como entrenadora.

Entre los resultados de los primeros días sobresalieron asimismo los dos oros conseguidos por la agente de la Policía Local de Puertollano Fátima Hernández Sánchez en las pruebas de 100 y 200 metros de atletismo.

Los Juegos tuvieron además repercusión turística. La prensa local situó en torno al 95 % la ocupación hotelera durante el primer fin de semana, un dato que refleja el movimiento generado por la llegada de deportistas y acompañantes, aunque no puede extrapolarse al conjunto del campeonato.

Con la celebración de estas pruebas, Bueu se sumó a la programación de una cita internacional que tuvo a Vigo como sede principal y que distribuyó sus actividades por distintas instalaciones del entorno. El polígono de Castiñeiras aportó un espacio para unas disciplinas en las que la competición deportiva estuvo estrechamente ligada a las exigencias físicas y profesionales de policías y bomberos.

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