Socorristas en la playa de O Con de Moaña.

El servicio recuerda que las altas temperaturas, el aumento de las actividades acuáticas y la celebración de eventos multitudinarios incrementan el riesgo de incidentes durante los meses estivales y anima a la ciudadanía a adoptar medidas de autoprotección

Con la llegada del verano, las altas temperaturas y el incremento de las actividades de ocio al aire libre vuelven a situar la prevención como la principal herramienta para evitar accidentes. Bajo esta premisa, el servicio de emergencias 112 ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para extremar la prudencia y anticiparse a los riesgos más habituales de esta época del año, en la que aumentan tanto las intervenciones relacionadas con el calor como los incidentes en zonas de baño y en eventos con gran afluencia de público.

El Centro Integrado de Atención a las Emergencias-112 recuerda que muchas de las emergencias que se registran durante los meses estivales pueden evitarse mediante medidas sencillas de autoprotección y una actitud responsable. Por ello, hace un llamamiento a no bajar la guardia y adaptar los hábitos cotidianos a las condiciones propias de la temporada.

Uno de los principales focos de atención son las altas temperaturas. El 112 explica que, cuando el calor intenso se mantiene durante varios días consecutivos, deja de tratarse de un episodio aislado para convertirse en una ola de calor, un fenómeno que incrementa notablemente el riesgo para la salud, especialmente entre las personas mayores, los menores y quienes padecen enfermedades crónicas.

Para minimizar sus efectos, recomienda mantener una hidratación constante a lo largo de toda la jornada, priorizando el consumo de agua y de alimentos ricos en líquido, como frutas y verduras. Al mismo tiempo, aconseja evitar las bebidas alcohólicas, con cafeína o con un elevado contenido en azúcar, ya que favorecen la deshidratación.

El servicio de emergencias también aconseja modificar algunas rutinas diarias para reducir la exposición al calor. Entre las recomendaciones figuran evitar permanecer al sol entre las 12.00 y las 18.00 horas, reducir la práctica de ejercicio físico intenso durante las horas centrales del día y buscar siempre espacios frescos y bien ventilados. En el hogar, recuerda la conveniencia de ventilar las viviendas durante la noche o a primera hora de la mañana y mantener posteriormente cerradas las ventanas y persianas para conservar una temperatura más agradable en el interior.

A estas medidas se suma el uso de ropa ligera y de colores claros, así como la aplicación frecuente de protector solar cuando se permanezca al aire libre durante periodos prolongados.

Precaución en el agua

La llegada del calor también multiplica la presencia de personas en piscinas, playas, ríos, embalses y otras zonas de baño. Por ello, el 112 insiste en que la vigilancia y la prudencia deben mantenerse en todo momento, especialmente cuando hay menores.

En el caso de las piscinas particulares, recuerda que la supervisión de los niños debe ser permanente y no puede sustituirse por flotadores o dispositivos similares. Asimismo, recomienda instalar sistemas de seguridad homologados, como vallados o cubiertas de protección, y retirar del agua los juguetes una vez finalizado el baño para evitar que los menores intenten recuperarlos sin la presencia de un adulto.

El organismo advierte igualmente de que los riesgos no afectan únicamente a los más pequeños. Entrar de forma brusca en el agua después de una exposición prolongada al sol puede provocar un choque térmico que desemboque en una pérdida de conocimiento. Para evitarlo, aconseja acceder al agua de manera progresiva, permitiendo que el organismo se adapte al cambio de temperatura.

En playas y ríos, el servicio de emergencias recuerda la importancia de respetar la señalización y bañarse únicamente en zonas autorizadas y vigiladas. En el mar, insiste en atender siempre al significado de las banderas, mientras que en los ríos alerta de la existencia de corrientes, pozas profundas y cambios bruscos de profundidad que pueden sorprender incluso a bañistas con experiencia.

En caso de quedar atrapado por una corriente de resaca, el 112 recomienda mantener la calma, evitar nadar directamente hacia la orilla y desplazarse en paralelo a la costa hasta abandonar la corriente antes de regresar a tierra.

También desaconseja lanzarse al agua desde rocas, puentes o cualquier otra altura sin conocer previamente la profundidad y las condiciones del fondo, ya que la presencia de obstáculos sumergidos puede provocar lesiones de gravedad.

Del mismo modo, advierte sobre la falsa sensación de seguridad que pueden generar flotadores, colchonetas hinchables y otros elementos similares. En jornadas de viento, estos dispositivos pueden alejarse rápidamente de la costa y dificultar el regreso, por lo que recomienda extremar las precauciones y no confiar en ellos como medida de seguridad.

El organismo presta igualmente atención a las personas que optan por bañarse en embalses, pozas o zonas alejadas de los espacios vigilados. En estos casos, aconseja acudir siempre acompañado, comunicar previamente la ubicación a familiares o amigos y llevar un teléfono móvil con suficiente batería, ya que el acceso de los equipos de rescate puede resultar más complejo. Además, considera recomendable disponer de conocimientos básicos de primeros auxilios que permitan actuar hasta la llegada de los servicios de emergencia.

Seguridad en festivales y eventos multitudinarios

El verano concentra también un elevado número de conciertos, festivales y otras celebraciones que reúnen a miles de personas. Ante estas situaciones, el 112 recuerda que la prevención comienza antes incluso de acceder al recinto.

Entre sus recomendaciones figura localizar desde el primer momento las salidas de emergencia y conocer las vías de evacuación para poder reaccionar con rapidez en caso de incidencia. Asimismo, aconseja seguir en todo momento las indicaciones del personal de seguridad y evitar conductas que puedan poner en riesgo tanto la propia integridad como la del resto de asistentes.

En el supuesto de que sea necesario evacuar un recinto, el organismo insiste en que nunca debe regresarse para recuperar objetos personales. La prioridad, recuerda, debe ser abandonar el lugar con calma, sin correr y utilizando los itinerarios establecidos por la organización.

El servicio de emergencias recomienda igualmente mantener siempre localizado al grupo con el que se acude al evento y acordar previamente un punto de encuentro por si alguno de sus integrantes se separa del resto. También aconseja llevar el teléfono móvil completamente cargado y, cuando se acuda con menores, utilizar pulseras identificativas con un número de contacto que facilite su localización en caso de extravío.

Con este conjunto de recomendaciones, el 112 quiere reforzar la cultura de la prevención durante el verano y recordar que la mayoría de las situaciones de emergencia pueden evitarse mediante pequeños gestos de prudencia y autoprotección. La anticipación, concluye el organismo, sigue siendo la mejor aliada para disfrutar con seguridad de una época del año marcada por el calor, el ocio al aire libre y las grandes concentraciones de personas.

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