Chema García mostrando la cicatriz de la enfermedad.

Chema García es responsable del área de pacientes INVI y hoy será uno de los participantes en las jornadas que organiza Adicam con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama Masculino

Chema García Sánchez tenía 46 años y estaba en pleno día de trabajo en su empresa de transporte cuando le llamaron por teléfono. Todo había empezado con una ecografía y, aunque la palabra “cáncer” impone a cualquiera, recuerda que supo tranquilizarse y afrontar el proceso con buena actitud. Tras el diagnóstico, todo fue rápido: le operaron el 19 de octubre, una fecha que, por casualidad, coincide con el Día Mundial del Cáncer de Mama. Una coincidencia que hoy cuenta con una sonrisa y que, sobre todo, tuvo un final feliz: todo salió bien.

Hoy esa experiencia se ha convertido en una forma de ayudar a otros. Chema es el responsable del área de pacientes de INVI, la asociación de pacientes de mama dedicada exclusivamente a hombres, y participará en la charla que se celebra este 13 de octubre en las jornadas organizadas por la Asociación de Diagnosticadas de Cáncer de Mama de O Morrazo (Adicam) en la sede de la Diputación de Vigo.

Si algo destaca de su vivencia es lo mucho que se ha hablado siempre de esta enfermedad en femenino. Los hombres que la padecen se encuentran, en muchos casos, con un entorno pensado para mujeres: asociaciones, información y recursos que no siempre contemplan su realidad. Esa percepción de que el cáncer de mama “es cosa de mujeres” puede hacer que algunos pacientes se sientan fuera de lugar. “Todo es rosa”, describe. También el tratamiento sorprende. Chema sigue una terapia hormonal cuyos efectos secundarios se asemejan a los de la menopausia, algo que muchos hombres no esperan y para lo que resulta de gran ayuda estar bien informado y acompañado.

Ahí es donde cobra sentido el trabajo de INVI. Según explica, en la consulta médica te resuelven ciertas cosas, pero hay otras que solo puede aclarar una asociación formada por personas que ya han pasado por lo mismo. Para él, el acompañamiento resulta primordial, especialmente en los momentos más duros, como los de la quimioterapia, cuando el ánimo puede flaquear. Contar con un grupo de hombres que te guía y te abre los ojos, afirma, marca la diferencia.

Invi desarrolla su labor a nivel nacional y mantiene contacto con socios en distintos puntos de España, también en Galicia, incluida la zona de Vigo. Desde la asociación se ofrece acompañamiento y recursos a quienes atraviesan la enfermedad, con la idea de que ningún paciente tenga que recorrer el camino en soledad.

Con ese espíritu llegará hoy a la charla. A quienes asistan, Chema quiere transmitirles, por encima de todo, optimismo. Y a los hombres que puedan estar en su misma situación, un mensaje claro: no hay motivo para avergonzarse por tener un cáncer de mama. Es una enfermedad que también afecta a los hombres, que se puede tratar y de la que se puede salir adelante. Por eso aprovecha para hacer un llamamiento a todos los que estén viviendo algo similar para que den el paso y se acerquen a la sede de la Diputación en Vigo a las 18:00 horas, donde encontrarán comprensión y apoyo de quienes ya conocen ese proceso. Las jornadas de Adicam buscan dar visibilidad a una realidad todavía poco conocida y recordar que el cáncer de mama no entiende de género.

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