La subida a la residencia Domusvi de Cangas vuelve a convertirse en un estercolero. Pese a las denuncias vecinales y a la acción del Seprona, ayer los márgenes de la vía se encontraban hasta arriba de ropa, colchones, papeles, documentación privada y hasta dinero. Los incívicos no temen a las sanciones.
Basura tirada en el mismo punto en el que ya se sancionó a otro vecino por depositar muebles y enseres hace solo unos meses. 