Alberto Fernández es un cambadés discapacidad. Una parálisis cerebral de nacimiento le provocó problemas de movilidad en el brazo y piernas derechos, pero no le impidió ser piloto profesional de motociclismo. No fue fácil, lo reconoce. Ha tenido que pasar por dificultades, equivocarse y, quizá no avanzar a la velocidad que le hubiese gustado, pero lo ha logrado. Por eso, no quiere que otras personas en circunstancias similares a las suyas pasen por los mismos “errores” que tuvo que pasar él y con este objetivo ha creado “Inclusión-on-track Racing Team”. Un equipo asentado en O Salnés pero que expandirse también en O Morrazo, donde la Asociación de Personas Afectadas por Fibromialxia de la comarca (Afimo) les ha abierto la puerta de Cangas y Bueu para que puedan ayudar a todas aquellas personas con discapacidad que quieren dedicarse al mundo de las dos ruedas, ya sea sobre la pista como en boxes, puedan hacerlo asesoradas por la experiencia “y disfruten desde el principio”.
Alberto es el único piloto gallego que tramita su ficha por la Federación Galega de Motociclismo y, pese a los podiums y reconocimientos, todavía aguarda a que su asegura quiera renovarle la póliza. “No queremos que esto vuelva a ocurrir”,apostilla.

