La jornada celebrada en Cangas abordó los cuidados de la piel, la salud íntima y la menopausia asociada a los tratamientos oncológicos, con el objetivo de visibilizar las necesidades de las pacientes.
ADICAM y Rilastil celebraron ayer una jornada de sensibilización sobre los cánceres ginecológicos para contribuir a su visibilización y abordar las consecuencias físicas, emocionales y sociales que pueden acompañar a la enfermedad y a sus tratamientos.
La iniciativa puso el foco en la menor presencia pública de estos tumores frente al cáncer de mama, que ha logrado una importante visibilidad social, institucional y mediática en los últimos años gracias, en buena medida, al trabajo de asociaciones, pacientes y profesionales. Las entidades organizadoras defendieron la necesidad de ampliar esa mirada y dar espacio a las necesidades específicas de las mujeres que afrontan otros tipos de cáncer.
Durante el encuentro se abordaron cuestiones que en ocasiones quedan relegadas frente al tratamiento estrictamente oncológico, como los cambios corporales, las alteraciones de la piel, las molestias íntimas y las consecuencias de la menopausia provocada por determinados tratamientos. Aspectos que pueden repercutir en la autoestima, las relaciones personales y la calidad de vida de las pacientes.
La primera ponencia corrió a cargo de Hae Jin Suh, dermatóloga y oncóloga clínica de Suh Dermatología, quien habló sobre los cuidados corporales e íntimos durante el cáncer ginecológico. A continuación, la doctora Gloria Cordeiro, especialista en Ginecología, Obstetricia y Oncología Ginecológica en el CHUVI, abordó la menopausia y su relación con el bienestar y la calidad de vida. La jornada estuvo moderada por Paco Capelo, enfermero del Hospital Ribera Povisa.
ADICAM y Rilastil incidieron en la importancia de situar a la mujer en el centro de los cuidados y recordar que la atención no termina cuando finaliza el tratamiento. Las secuelas físicas y emocionales pueden prolongarse durante meses o años, por lo que consideraron fundamental hablar de ellas con naturalidad, romper silencios y facilitar información y herramientas que permitan a las pacientes afrontar el proceso con mayor conocimiento y acompañamiento.

