La Guardia Civil, que había abierto una investigación por la repentina aparición de un ordenador con imágenes y música árabes en el Ceip Espiñeira de Aldán, en Cangas, desmiente que estos hechos estén relacionados con una actuación delictiva y, en consecuencia, ha cerrado el caso. Afirman fuentes de la Benemérita que todo fue fruto de la casualidad. Consideran que durante el horario lectivo la clase había estado trabajando con vídeos en la pantalla digital del aula y que el sistema debió de seguir reproduciéndose, de manera que en ese instante le tocó el turno a la temática islámica. «No hay nada que investigar», precisan.
De esta manera la Guardia Civil pone fin a una alarma social que se había venido generando desde que se conocieron los hechos en la comunidad escolar de esta parroquia canguesa y, por extensión, en todo el municipio.

