La Cofradía de la Misericordia, desde su fundación, ha mantenido un compromiso firme con la conservación del patrimonio histórico y artístico que ha ido acumulando a lo largo de los siglos. Especial atención merecen las obras que, a finales del siglo XIX, el escultor Ignacio Cerviño Quinteiro, autor también del cruceiro de O Hío, junto con el policromista Ventura Lazarí Figueroa, realizaron para la Semana Santa de Cangas, las cuales son, además, las más manipuladas durante las procesiones.
Por este motivo, la actual junta directiva de la Cofradía encargó estudios previos sobre el estado de conservación de la imaginería de Cerviño. Tras obtener los permisos del Arzobispado de Santiago de Compostela y bajo la supervisión de la Dirección General de Patrimonio de la Xunta, se decidió iniciar la primera fase de restauración del Cristo del Descendimiento y el Calvario.
El estudio inicial identificó separaciones en las uniones, grietas, pérdidas puntuales de volumen y perforaciones producidas por la corona de espinas y los clavos durante las procesiones, además de oxidación en algunos elementos metálicos. La policromía presentaba suciedad superficial, desprendimientos y levantamientos puntuales, repintes, pátina artificial, pérdidas por degradación del soporte y la ausencia de una de las lágrimas de cristal. La urna que alberga la imagen también mostraba grietas, separaciones y faltas de volumen, con desgaste en la superficie pictórica, redecorados puntuales, reestucados y oxidación del dorado.
Los trabajos de restauración, cuidadosamente planificados, respetaron en todo momento el aspecto original de la imagen. Incluyeron limpieza de suciedad superficial, fijación de policromías, resanado de elementos metálicos, reparación de uniones y grietas, revisión de articulaciones, reintegración cromática y volumétrica, estucado y nivelado de lagunas, y la aplicación de una protección final sobre toda la obra.

