Los trabajos afrontan su primera fase con el saneamiento, las pluviales y las canalizaciones de servicios, mientras la piedra ralentiza el ritmo inicialmente previsto
Más de dos meses después del inicio de las obras, la transformación de San Martiño empieza a tomar forma sobre el terreno. Los trabajos, que arrancaron a principios de junio y tienen como fecha prevista de finalización marzo de 2027, avanzan actualmente por el tramo inicial de Casa Nova, donde se concentra esta primera fase de una actuación que cambiará por completo la configuración del entorno.
El alcalde accidental de Moaña, Xosé Daniel Costas, explica que en estos momentos los operarios están ejecutando las redes de saneamiento y pluviales, además de intervenir en las canalizaciones necesarias para otros servicios. Se trata de una parte de la obra que, aunque menos visible para los vecinos, resulta fundamental antes de abordar la posterior transformación de la superficie y avanzar hacia las siguientes zonas previstas en el proyecto.
El ritmo de ejecución está siendo algo más lento de lo que inicialmente se pretendía debido a las condiciones que están encontrando bajo tierra. La abundante presencia de piedra está complicando las excavaciones y obliga a avanzar con mayor dificultad, pero desde el Concello aseguran que, pese a este contratiempo, la actuación se mantiene dentro del plazo previsto. La intención es precisamente no abrir nuevos frentes antes de completar el actual, de manera que los trabajos continúen de forma ordenada por las diferentes zonas contempladas en el proyecto.
La actuación supone una de las intervenciones urbanas de mayor alcance previstas en San Martiño y pretende modificar tanto la imagen como el uso del entorno. El proyecto contempla una mayor prioridad para los peatones, con la creación de una plataforma única y la reducción del tráfico y de la velocidad de circulación, además de la eliminación del estacionamiento en la vía. La renovación de las redes de servicios y la mejora de la iluminación forman parte también de una intervención concebida para recuperar el protagonismo del núcleo histórico y de su patrimonio.
La transformación, con una inversión superarior a los 1,2 millones de euros financiados por la Diputación, alcanzará además espacios vinculados con la identidad de San Martiño, como el entorno ,de la iglesia y el antiguo cementerio, e incluye la recuperación de elementos tradicionales como parte del adoquinado original.

