Una socorrista de Rodeira colocando las sillas en el puesto de madera con la lona destrozada.

La temporada comienza sin lanchas de salvamento operativas, con instalaciones deterioradas y servicios sin poner a punto, pese al compromiso municipal de mantener la calidad y la seguridad de las playas.

El servicio de socorrismo en las playas de Cangas comenzó hoy la temporada estival marcado por numerosas deficiencias que no pasaron desapercibidas ni para los propios profesionales ni para los usuarios de los arenales (Rodeira, Liméns, Nerga, Areabrava y Menduiña), especialmente en Rodeira, donde las carencias fueron más visibles dado su carácter urbano y de mayor número de usuarios. Una de las imágenes más llamativas de la jornada fue la del puesto de vigilancia de Rodeira, cuya lona de protección contra el sol aparecía completamente desgarrada por el paso del tiempo, ofreciendo un aspecto de abandono impropio de un servicio que acababa de iniciar la campaña de verano.

Extintor caducado desde 2024.

Pero el deterioro de las instalaciones no se limita a la cubierta del puesto. El extintor instalado en la caseta de socorrismo de Rodeira tenía como última revisión la correspondiente a septiembre de 2024, una circunstancia que también llamó la atención de este medio al tratarse de un elemento básico de seguridad instalado junto a la puerta de acceso exterior del paseo marítimo.

A estas deficiencias se sumó la ausencia de las embarcaciones del servicio de salvamento. Los patrones no pudieron disponer de ellas durante la primera jornada y se vieron obligados a permanecer en tierra, limitando la capacidad de respuesta ante cualquier emergencia en el mar. La falta de estas embarcaciones tiene además otra consecuencia directa: impide trasladar a los socorristas a otras playas del municipio que carecen de vigilancia permanente (la mayoría), dificultando la atención de posibles incidencias en esos arenales y reduciendo la cobertura del dispositivo de seguridad.

Las carencias también se hicieron patentes en otras playas. Los baños de Nerga, además de encontrarse en mal estado, hoy permanecieron cerrados durante la jornada y las casetas de distintos arenales presentaban un evidente estado de deterioro, especialmente la de Areamilla, reforzando la sensación de falta de mantenimiento en unas instalaciones que deberían estar plenamente operativas con el inicio de la temporada alta.

Todas estas circunstancias contrastan con el compromiso expresado por el Concello de Cangas cuando decidió no solicitar las Banderas Azules para sus playas. Tras la polémica del pasado año, cuando el gobierno local optó por no recoger las distinciones concedidas por la ADEAC, el ejecutivo municipal defendió que prescindir de esos distintivos no supondría una merma en la calidad de los servicios, garantizando tanto la seguridad como la correcta atención en los arenales del municipio. Sin embargo, el arranque de la campaña estival parece poner en cuestión ese compromiso.

Las deficiencias fueron también objeto de críticas por parte de los propios bañistas. Varios usuarios recriminaron al gobierno local que el servicio comenzase en estas condiciones y denunciaron, además, el estado de la playa de Rodeira, donde todavía permanecían visibles restos de las hogueras de San Xoan celebradas días atrás.

El inicio de la temporada deja así una imagen muy alejada de la que se espera en el principal destino de playa del municipio. A la falta de medios materiales se suman instalaciones deterioradas, servicios que aún no estaban plenamente operativos y un arenal que, según las quejas de los usuarios, todavía no presentaba las condiciones adecuadas para afrontar los meses de mayor afluencia de bañistas.

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