A gritos de “mentirosos”, así se dirigieron los vecinos de la calle Fomento de Cangas a los ediles del gobierno local Sagrario Martínez y Antón Iglesias, de Obras e Servizos y de Urbanismo, respectivamente, después de enterarse de que el cierre de acero inoxidable que un particular había instalado en las escaleras de acceso a su vivienda había obtenido licencia municipal pese a haberlo colocado sin permiso y ocupando parte de la vía pública.
Una veintena de vecinos acudieron ayer al pleno con motivo del debate de este asunto a propuesta del PP. Fue durante la intervención de Iglesias cuando escucharon la confirmación, totalmente contraria a lo que desde el gobierno local les habían trasladado durante el último año. Tanto Sagrario Martínez como también la alcaldesa, Araceli Gestido, se habían comprometido a retirarla.
Según desveló Iglesias, la barandilla se validó porque el Concello no dio respuesta a la documentación entregada por la propiedad en el plazo de 15 días.

