El Concello, que no avisó a Sanidade de los vertidos, bajó la bandera roja que permanecía desde ayer e izó la amarilla pese a que el gobierno local se comprometió a mantenerla hasta tener garantías de que la calidad del agua era óptima.
La playa de Menduíña, en Cangas, permite desde esta mañana el baño bajo bandera amarilla, pese a que los resultados de la analítica del agua que realiza la Consellería de Sanidade no se conocerán hasta el próximo viernes a última hora. La propia administración autonómica afirma que el Concello no dio aviso de los vertidos y que la analítica realizada en la mañana de ayer forma parte de las catas rutinarias previstas con antelación para conocer el estado del agua. El Concello ha optado así por rebajar la restricción antes de contar con el respaldo de los datos oficiales sobre la calidad del agua y esta mañana ya había bañistas disfrutando del agua.
A primera hora de la mañana, el concelleiro de Medio Ambiente, Antón Iglesias, afirmaba a este medio que el origen de la restricción había sido un fallo en el sistema de bombeo, que obligó a prohibir el baño de forma preventiva bajo la bandera roja hasta en dos ocasiones. Según relataba, la avería ya había sido reparada y los técnicos volvían a la zona “para terminar la revisión del bombeo y buscar el origen del atasco”. El edil se comprometía además a mantener la restricción mientras no hubiera certezas: “No quitaremos la bandera roja hasta estar seguros de que no hay problema para el baño”, dijo.
Ese compromiso duró apenas unas horas. Poco después de las declaraciones del concelleiro, los socorristas arriaron la bandera roja para izar la amarilla, una decisión adoptada por orden del propio gobierno local, sin esperar al análisis de Sanidade y basándose únicamente en la reparación técnica del bombeo.
Sanidade no tendrá los resultados hasta el viernes
Consultada por este periódico, la Consellería de Sanidade remitió por la tarde una respuesta por escrito en la que recuerda que es el Concello quien ostenta la condición de autoridad sanitaria y quien tiene la competencia para limitar o permitir el baño en una playa. Sobre el caso concreto de Menduíña, la Consellería aseguró no tener constancia del vertido denunciado y confirmó que, dentro del programa de vigilancia sanitaria del verano, estaba previsto recoger este mismo miércoles una muestra de esta zona de baño. Los resultados del análisis, precisó, se conocerán el viernes a última hora.
Es decir, el Concello ha reabierto el baño en Menduíña más de dos días antes de que exista una analítica oficial que confirme que el agua está en condiciones, apoyándose únicamente en que la avería del bombeo, señalada como origen del problema, ya ha sido reparada.

