La portavoz de AV, Victoria Portas, durante la asamblea de la Mancomunidade.

La formación reclama a la Mancomunidad que modifique el texto antes de su aprobación definitiva y cuestiona varias obligaciones para vecinos, comercios y hostelería

Alternativa dos Veciños (AV) ha presentado un nuevo bloque de alegaciones a la ordenanza reguladora del servicio de gestión integrada de residuos de la Mancomunidade do Morrazo al considerar que el texto incluye medidas “desproporcionadas” y de difícil aplicación para la mayoría de la ciudadanía y de los negocios. La formación defiende la necesidad de mejorar el reciclaje y cumplir con la normativa ambiental, pero sostiene que la futura regulación debe ser revisada antes de su aprobación definitiva.

Según explica AV, tras analizar en detalle el contenido de la ordenanza, propone diversas modificaciones con el objetivo de evitar que la nueva normativa suponga más cargas para los vecinos, el comercio y la hostelería que soluciones para la gestión de los residuos. La formación insiste en que sus alegaciones no cuestionan la protección del medio ambiente, sino la viabilidad práctica de algunas de las medidas previstas.

Entre las principales propuestas, Alternativa dos Veciños solicita modificar las obligaciones impuestas a establecimientos hosteleros y comerciales en relación con el almacenamiento y retirada de contenedores; revisar el sistema de bonificaciones, que considera excesivamente burocrático; corregir el tratamiento de los locales con actividad; aclarar el alcance de las facultades inspectoras y evitar que determinados sectores asuman nuevos costes sin una justificación suficiente.

Asimismo, la formación reclama una mayor seguridad jurídica en la ordenanza y que se respeten los principios de proporcionalidad y buena regulación. A su juicio, las obligaciones que se impongan a la ciudadanía deben ser asumibles y adaptarse a la realidad social y económica de la comarca del Morrazo.

AV sostiene que el incremento del reciclaje no debe lograrse mediante un aumento de las sanciones, sino facilitando el cumplimiento de la normativa mediante información, colaboración y criterios de proporcionalidad. En este sentido, pide a la Mancomunidade que estime las alegaciones presentadas y aproveche la aprobación definitiva del texto para corregir aquellos aspectos que, según advierte, podrían generar inseguridad jurídica, más cargas para la ciudadanía y nuevos problemas para el tejido comercial y hostelero.

“La protección del medio ambiente es una responsabilidad compartida, pero también lo es elaborar normas claras, justas y aplicables”, concluye la formación, que defiende que una buena ordenanza “no es la que más prohíbe o sanciona, sino la que consigue que la ciudadanía recicle más porque es clara, proporcionada y fácil de cumplir”.

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