La Central Unitaria de Trabajadoras (CUT) denuncia la situación que, según el sindicato, viene sufriendo en los últimos años el personal de limpieza viaria y de edificios públicos, entre otros trabajadores, en su relación con la responsable política de esas áreas. Tras varios intentos de mediación, incluida una comunicación a la alcaldía sobre la gravedad de los hechos y la solicitud de activación del protocolo de acoso, el sindicato afirma que no se han adoptado las medidas necesarias para atajar el problema.
Según la CUT, la edil mantiene un trato irrespetuoso hacia la plantilla municipal: graba a los trabajadores en la calle, se dirige a ellos en tono amenazante o despectivo, les encomienda funciones impropias de sus puestos o no les facilita los medios adecuados para desempeñar su trabajo. Advierte de que esta situación no solo afecta a la calidad de los servicios públicos, sino también a la salud física y psicológica de las trabajadoras, algo que, a su juicio, queda acreditado por el elevado número de bajas. Recuerda que un cargo político no otorga derecho a vulnerar derechos laborales, ejercer un poder despótico ni humillar a un colectivo.
El deterioro del ambiente laboral ha obligado a las afectadas a acudir a la vía judicial.

