Operativo desplegado este lunes en el incendio de Viñó.

Los vecinos advierten de que las fincas privadas y las cunetas están sin limpiar, además de carecer de protocolos de seguridad para prevenir daños personales

El incendio forestal registrado este lunes en Viño, el primero de la temporada que afectó a las inmediaciones de la playa de Barra, ha reavivado la preocupación de los vecinos por el estado de las fincas sin desbrozar y por la falta de protocolos de seguridad durante la emergencia. El aviso, dicen, llegó desde Vigo, donde las llamas ya eran visibles a distancia. Pero los ciudadanos de la zona ya se habían puesto en alerta y lo primero fue llamar a la alcaldesa, Araceli, para pedir el corte de entrada del tráfico a la aldea. «Esto podría haber sido una ratonera de haberse propagado o saltado a otra zona», advierte, recordando además las condiciones del día: temperatura elevada y viento que avivaba las llamas, un escenario que compara con el de otras aldeas ya arrasadas en distintos puntos de España.

El vecino denuncia que tanto el monte como los terrenos públicos permanecen sin limpiar, y reprocha la ausencia de la administración en las labores de desbroce. En la llamada mantenida con la expresidenta de la AAVV de Viñó, Esperanza Veiga, con la regidora, de unos siete minutos, esta respondió: «facemos o que podemos, ouxemos todos os nosos medios rápidamente, é moi difícil localizar os propietarios para requerir que limpen, pero o lume foi rápidamente controlado». La réplica del vecino fue directa: si el Concello carece de medios propios, es su responsabilidad movilizar a quien haga falta.

Pese a que el fuego quedó controlado y la situación volvió una hora y media después a la calma, los vecinos insisten en que el riesgo permanece: las fincas siguen sin limpiar, también los bordes de la carretera y la antigua parcela del parque infantil, de titularidad pública.

La zona está catalogada como Red Natura 2000, lo que agrava la crítica vecinal: «es muy fácil nombrar en el papel un espacio protegido, pero hacer que cumpla con la normativa es muy difícil». Los vecinos lamentan que la actuación administrativa se limite a imponer sanciones puntuales sin garantizar una prevención real, y advierten de un patrón que se repite: son precisamente los espacios protegidos los que arden con mayor frecuencia y destrucción por falta de mantenimiento. «Después lamentamos muertes, hacemos indemnizaciones… ¿cuándo vamos a aprender?», concluye uno de los vecinos.

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