Proyecto único desarrollado por la OPPC-3, con capacidad para 36 personas ya se ha probado en las aguas NAFO de Terranova
La Organización de Productores de Buques Congeladores de Merlúcidos, Cefalópodos y Especies Varias (OPPC-3) ha dado un salto cualitativo en lo que a seguridad en alta mar se refiere. Esta mañana, el muelle de Frigoríficos do Morrazo acogió la presentación del primer bote salvavidas insumergible y autónomo de Galicia. Se ha construido exclusivamente para la embarcación Eirado do Costal, de la armadora Moradiña S.L., un buque que suele faenar en las aguas peligrosas de NAFO en Terranova, donde ya ha participado en la última marea en estas gélidas aguas y probado antes de la demostración en vivo, que incluyó la puesta a flote, la realización de maniobras operativas en el mar y su posterior recuperación a bordo.
Este bote salvavidas incorpora propulsión autónoma, así como avanzados equipos de comunicación y localización, lo que facilita su maniobrabilidad y mejora su detección en posibles operaciones de rescate. Con capacidad para hasta 36 personas, superando el número habitual de tripulantes del buque, el sistema sustituye a las balsas salvavidas tradicionales y refuerza las condiciones de evacuación en situaciones de emergencia. Sin olvidar la necesaria colocación previa del traje de supervivencia y el chaleco antes de introducirse en la novedosa cápsula.

El acto contó con la presencia del Director Xeral de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnolóxica, Isaac Rosón, quien puso en valor este avance tecnológico por la seguridad de la tripulación; la alcaldesa de Cangas, Araceli Gestido, que tras dar la “enhorabuena” a los promotores de la iniciativa se emocionó al recordar la trayectoria laboral de su progenitor en alta mar; y el presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana, que resaltó que “la vida de las personas es lo más importante”. Junto a ellos permaneció la subdirectora general de Seguridad e Inspección Marítima, Ángela Pazó, y el Capitán Marítimo de Vigo, Manuel Ángel García, acompañados durante la visita por el director gerente de la OPPC-3, Edelmiro Ulloa, y representantes de la armadora del buque, Moradiña S.L.
Todos ellos no cesaron en elogios y coincidieron en destacar el valor de esta iniciativa como un avance significativo en materia de seguridad marítima y como un paso firme hacia la mejora de las condiciones laborales a bordo de los buques pesqueros.

