Todo el mundo lo daba por hechos dado su valor patrimonial pero no, el Cruceiro do Hío no está considerado Bien de Interés Cultural (BIC). Y para evitar que continúe sin esta cataligación, el PP llevará al próximo pleno la propuesta para instar al Concello de Cangas y, en consecuencia, al Gobierno municipal a que se compromete a iniciar los trámites necesarios para declarar la obra de Cerviño como BIC. Para ello deberá iniciar cuanto antes una labor de recogida de toda la documentación requerida para la tramitación de dicha declaración. Así, una vez que Cangas finalice con esta tramitación local y presente oficialmente la solicitud, sea la Xunta quien impulse y finalice el procedimiento administrativo para otorgar al Crucero do Hío y a su contorno la protección cultural que merece tras haber sufrido varios actos vandálicos en los últimos tiempos.
Situado en el atrio de la iglesia parroquial de San Andrés do Hío, fue realizado en el año 1872 y se atribuye al maestro cantero y escultor Ignacio Cerviño Quinteiro, aunque tradicionalmente también se vinculó a José Cerviño García, ambos pertenecientes a una destacada saga de artesanos de la piedra en Galicia. Tallado en gran medida en un único bloque de una piedra, el crucero presenta un extraordinario programa iconográfico que recorre, a través de múltiples escenas y figuras, la Historia de la Salvación: desde el Pecado Original hasta la Redención, culminando en la representación del Descendemento de Cristo.
La complejidad compositiva, el detallismo de las figuras, su expresividad y la capacidad narrativa convierten esta pieza en una obra maestra de la escultura popular gallega, considerada por numerosos estudiosos como la creación más exquisita y representativa de este tipo de manifestaciones artísticas.

