El gobierno se plantea renunciar a la nueva ordenanza de terrazas y modificar la actual incluyendo las aportaciones de los colectivos
El gobierno local de Moaña ha decidido llevar a cabo una inspección de las terrazas de los bares y restaurantes del municipio para confirmar que se está cumpliendo la ordenanza en vigor que data de 2013 ante la avalancha de quejas vecinales que llegan al Concello, todas ellas relacionadas con las dificultades de acceso peatonal por la instalación de mesas y sillas a los dos lados de la acera dejando el paso mínimo para las personas. La Policía Local será la encargada de recorrer todos los establecimientos que cuenten con este servicio para verificar que están ocupando la vía pública bajo las condiciones y las características para las que le fue concedido el permiso municipal y no obstaculizando el paso, algo que ya está prohibida en la normativa actual.
El ejecutivo local quiere hacer cumplir la ordenanza vigente y se plantea renunciar al borrador de la nueva en el que lleva trabajando desde la pandemia para lograr un documento de consenso. La intención era poder aprobarlo en el primer trimestre de este 2026 y que pudiese aplicarse en la temporada estival, pero los diversos encuentros con los colectivos implicados para lograr un documento de consenso ha retrasado la previsión. Eso sí, informa la alcaldesa, Leticia Santos, complementando la actual con las aportaciones que a lo largo de todo este tiempo han ido haciendo los colectivos vecinales, de hostelería y también personas con problemas de movilidad, además de los partidos de la oposición (PP y PSdeG).
Con el nuevo reglamento el gobierno local busca una “mejor utilización” del espacio público por parte de todas las personas “primando la accesibilidad” pero dando la posibilidad a los establecimientos de restauración del municipio de que puedan tener terrazas .

