El hombre durante su estancia ayer en la panadería Diz de Moaña.

Un cangués pedía en nombre de personas conocidas productos y dinero en negocios de Cangas, Moaña y Vilaboa

Estafa en varios establecimientos de Cangas, Vilaboa y Moaña, aunque no en todos su autor logró el objetivo. Los últimos intentos tuvieron lugar ayer en la panadería Diz, en el barrio de O Real, y en el restaurante Ay Carmela!, en la San Martiño. Precisamente fue en este último local donde los agentes de la Policía Local lo identificaron ayer tras ser alertados vía telefónica por algunos afectados. Responde a R. S. L. y tiene más de 60 antecedentes por diversos delitos, entre ellos estafa y tráfico de drogas.

Se trata de un varón de 43 años, natural de Cotobade pero vecino de Cangas, que accede a los establecimientos demandando productos, principalmente de alimentación, en nombre conocidos hosteleros del municipio. Ayer, en Diz, el empresario “utilizado” fue el dueño del bar Daniel´s, Óscar Pérez, que, como en todos los casos anteriores en que habían dado su nombre, se comprometió a que después pasaría a abonárselos. Algo que nunca sucede y que Óscar ya ha puesto en manos de la Guardia Civil consciente de que lo que quiere conseguir es dinero, probablemente por su adicción a las drogas. “Nos había llamado antes diciendo que era Óscar, pero cuando estábamos a punto de cerrar entró y quería llevarse todo lo que teníamos en el mostrador, además de cuatro cervezas y cuatro Coca colas”, contaba la propietaria, Iria Francisco Ríos, a la que no convencieron las palabras del hombre y, afortunadamente, no cayó en la trampa.

Poco después, el objetivo estuvo en Vilaboa, concretamente en un supermercado de la parroquia de Santa Cristina de Cobres. Allí trató de llevarse un carro valorado en 300 euros, pero se lo impidieron. Un forcejeo en el que al menos una de las personas que se impuso acabó en el suelo. Este vez el cebo fue el profesor de la Escuela de Música de Vilaboa.

UN MES ESTAFANDO

El investigado en un intento en el Burguer Bunny de Cangas.

Hace ya algún tiempo lo intentó también en el Piscis, en Domaio, pidiendo por teléfono una buena cantidad de comida pero su dueña, Isabel Breijo, tampoco se lo creyó. “Conozco perfectamente la voz y la forma de hablarme de Óscar, así que le dije que no era él y me colgó”, recuerda mostrando todavía la comanda del pedido. Ayer, en el Ay Carmela! la suplantada era ella, aunque no es la única. La Policía Local pasó para advertirle de que podría presentar denuncia.

Con anterioridad el investigado ya había tocado otro local de restauración de Vilaboa y en el Burguer Bunny de Cangas, donde también fue captado por las cámaras de seguridad, pero tampoco tuvo suerte.

No ocurrió lo mismo en un establecimiento de Samertolameu, en la parroquia de Meira, donde se llevó 130 euros y en otro restaurante de Moaña al que encargó “8 churrascos”. No se descarta que haya nuevas víctimas. La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación.

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