Un grupo de mayores de Afamo visitó ayer el CEIP Quintela dentro del programa «Encontros Interxeracionais para Contar»
El progresivo envejecimiento de la población, junto con los cambios en los modelos familiares y sociales, provocó una reducción significativa de los espacios de convivencia entre generaciones. Como consecuencia, muchas personas mayores, especialmente aquellas que presentan algún tipo de deterioro cognitivo o dependencia, se encuentran en situación de soledad no deseada y riesgo de aislamiento social. Y contra esta lacra la concellería de Benestar Social que dirige María Sanluís, en colaboración con la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhémer (Afamo) y los centros de Educación Infantil, Primaria y Secundaria del Concello de Moaña, han llevado a cabo una jornada de convivencia incluida en el proyecto “Encontros Interxeracionais para Contar” .
Este martes los mayores se han desplazado al CEIP de Quintela, donde han podido compartir tiempo con el alumnado mediante actividades adaptadas a las diferentes etapas educativas, favoreciendo la participación activa, la comunicación y el intercambio de experiencias.
En los centros de Educación Infantil, los encuentros tendrán un carácter fundamentalmente lúdico y participativo, basándose en cuentacuentos, canciones populares, juegos sencillos y dinámicas que favorezcan una interacción directa, afectiva y espontánea entre niños/as y personas mayores.
En Educación Primaria, las personas mayores compartirán historias de vida, recuerdos del pasado y vivencias relacionadas con la infancia, la escuela y la vida en el pasado, fomentando la curiosidad del alumnado y creando un espacio de diálogo intergeneracional basado en la escucha y en el respeto mutuo.
En los centros de Educación Secundaria, los encuentros estarán centrados en la narración de experiencias vitales más profundas, relacionadas con la infancia, el trabajo, los cambios sociales, la evolución de la comunidad y los valores transmitidos a lo largo de las generaciones, favoreciendo la reflexión y el pensamiento crítico del alumnado.
El proyecto busca crear un espacio de convivencia real entre generaciones, favoreciendo vínculos emocionales, el reconocimiento de las personas mayores como transmisoras de conocimiento y memoria colectiva, y la participación activa de la comunidad educativa en la vida social del ayuntamiento.
El aislamiento social de las personas mayores tiene un impacto directo en su bienestar emocional, cognitivo y social. La falta de relaciones significativas, de acompañamiento y de espacios en los que sentirse escuchadas y valoradas puede provocar sentimientos de tristeza, baja autoestima y desarraigo, acelerando procesos de deterioro y disminuyendo su calidad de vida.
En este contexto, el acompañamiento a las personas mayores se convierte en un elemento clave para la prevención del aislamiento social. Mantener relaciones sociales activas, participar en la vida comunitaria y establecer vínculos intergeneracionales contribuye a reforzar la autoestima, estimular la memoria, favorecer la orientación temporal y emocional y mantener un rol activo dentro de la sociedad.
Al mismo tiempo, la infancia y la adolescencia crecen en entornos en las que el contacto habitual con las personas mayores es cada vez menor, lo que limita la transmisión de valores, experiencias y memoria colectiva. La ausencia de estas relaciones intergeneracionales empobrece la convivencia comunitaria y dificulta la construcción de una sociedad basada en el respeto, en la solidaridad y en el cuidado mutuo.

