Las entidades sin ánimo de lucro, las familias numerosas y usar el colector marrón podrán reducir a la mitad la tasa
Primera reunión de la Mancomunidade en Moaña, que desde el pasado 1 de enero regenta la presidencia de este ente supramunicipal. El objetivo era ultimar los detalles para finalizar la propuesta de la ordenanza fiscal de recogida de la basura que el gobierno de la Mancomunidade tras las 3.600 alegaciones presentadas por los colectivos y vecinos en el plazo posterior a su polémica aprobación inicial en 2025. Este nuevo documento modificado volverá a votarse el próximo 3 de febrero en Asamblea para su aprobación definitiva y de cara a que pueda entrar en vigor el próximo 1 de enero de 2027, un año después de la fecha inicial.
La nueva presidenta, la alcaldesa de Moaña, Leticia Santos, informaba ayer de las novedades del texto que, aunque de una manera genérica mantiene las tasas, destacaba que en él se ha buscado “seguir ahondando en la protección social, por eso se amplía el nivel de renta como baremo de las unidades de convivencia para facilitar que más familias en riesgo de vulnerabilidad puedan beneficiarse de las coberturas sociales de la ordenanza”. Precisamente por este motivo, además, en esta nueva revisión se ha incororado colectivos como las familias numerosas, que pueden llegar a bonificar su recibo hasta en un 50 por ciento.
También se crea una nueva reducción para entidades sin ánimo de lucro en aras de beneficiar a las entidades sociales. Se refiere a entidades veciñales, culturales o deportivas que sean titulares de algún local y que estén obligadas a abonar la tasa. Podrán solicitar una reducción de hasta la mitad, manteniendo una exención total para aquellas entidades que trabajen con colectivos extremadamente vulnerables como aquellas que atienden a personas en riesgo de exclusión social o personas con discapacidad.
VIVIENDAS TURÍSTICAS
Dentro de este “refuerzo de la protección social” la junta de gobierno de la Mancomunidade también apuesta por seguir ampliando las bonificaciones a particulares, empresas y comercios, en los que se han creado nuevos tramos por tamaño tal y como reclamaron los colectivos en las reuniones previas a la nueva redacción. En las viviendas, se mantienen las ya propuestas en la anterior normativa fiscal con la novedad de que también podrán acogerse a ellas las viviendas de uso turístico que lo deseen. Se refiere a los beneficios por el uso del punto limpio, el contenedor marrón o el compostaje.
En cuanto a las empresas, el programa ‘Porta a porta’ tendrá una bonificación de hasta el 15 por ciento sobre el total de la cuota, incluida la parte variable. Sin embargo, hay excepciones como es el caso del pequeño comercio, que tendrá una fija de 50 euros. “Para nosotros es importante mantener ese 15 por ciento sobre la cuota porque es más beneficioso de lo que proponíamos inicialmente con el fin de facilitar que los grandes productores de biorresiduos puedan tener un incentivo para la separación de residuos y minorar el volumen que enviamos a Sogama”.
Además, se va a considerar equivalente con el ‘Porta a porta’ de los biorresiduos el compostaje ‘in situ’ y el contenedor marrón con el mismo nivel de bonificación. Santos recordó que a día de hoy hay un número importante de establecimientos relacionados con la alimentación y la hostelería que ya están participando de este sistema y ahora, como incentivo, se permitirá este beneficio económico.
A estos sectores irá destinada la idea de evitar el desperdicio alimentario de manera que al final de día pueda contribuir a darle una segunda oportunidad a los alimentos o platos que no hayan tenido salida en su local y que se encuentren en condiciones idóneas para su consumo.
Por último estará la bonificación por buena práctica ambiental que puede llegar hasta el 90 por ciento de la cuota variable para aquellos establecimientos o empresas que puedan justificar que cuentan con un gestor autorizado para la eliminación de sus residuos comerciales no peligrosos.

