La planta baja de Concello, donde se ubica el garaje, es el lugar elegido para guardar todas aquellas pertenencias olvidadas que los vecinos depositan en la Policía Local para que, si aparece su dueño, pueda reclamarlos. Sin embargo, esto no siempre ocurre y los agentes se ven obligados a custodiarlos en las dependencias municipales un mínimo de dos años, una vez pasado el plazo, si nadie los reclama y cumplen ciertos requisitos, pueden pasar a propiedad del descubridor o del Concello. En el de Moaña se acumulan decenas de bicicletas, motos y, lo más curioso, un kayak que su dueño cuyo propietario o propietaria todavía no ha ido a recoger.


