El conductor de un furgoneta se encuentra como investigado, que no detenido, por conducir a gran velocidad bajo los efectos del alcohol desde el entorno de la plaza de abastos hasta la playa de Castiñeiras donde la Policía Local tuvo que apuntarle con las armas y engrilletarlo por la fuerza
Un conductor de una furgoneta ha protagonizado esta tarde una persecución de película por el centro de Cangas al tratar de huir de la Policía Local, que de forma casual fue testigo de cómo este hombre, de mediana edad y vecino de la parroquia de Aldán, escapaba tras estar implicado en un accidente en la Avenida de Castelao.
Según fuentes policiales, pasadas las 20:00 horas los agentes se encontraban en el entorno de la plaza de abastos realizando una identificación al piloto de un ciclomotor cuando repentinamente escucharon un golpe de un vehículo en el inicio del Paseo de Castelao. Inmediatamente después, un hombre comenzó a alertarles de que el causante estaba abandonando el lugar a toda prisa. Uno de los policías emprendió una carrera para tratar de darle el alto pero el conductor de la furgoneta hizo caso omiso y escapó. Fue ahí cuando el vehículo policial comenzó a seguirle en dirección a Darbo a muy alta velocidad, pero siempre manteniendo la distancia de seguridad. Un Policía Nacional se encontraba casualmente en el lugar y fue testigo de cómo se inicia la huida.


La persecución transcurrió por la gasolinera de Pedra Alta, continuaron por la rúa Piñeiro en dirección Liméns, el cruce de O Viso hasta el cementerio y posteriormente Doade, continuó callejeando hasta que los agentes lograron arrinconarle y cortarle el paso en la Playa de Castiñeiras. En ese momento, el conductor del furgón se bajó en actitud provocativa, con algo brillante en la mano, lo que obligó a uno de los policías a amenazarle con a taser y al otro a apuntarle con su arma. Finalmente, usando la fuerza lograron ponerle los grilletes por seguridad y conducirlo hasta la Jefatura de la Policía Local de Cangas. Comprobaron que se encontraba bajo los efectos del alcohol y así lo corroboraron las dos pruebas que le practicaron ya en el coche policial, en la primera dio 0,99 mg/l de alcohol en aire espirado y en la segunda 1,02. Tras inspeccionar el furgón vieron cómo al lado del volante el investigado llevaba un vaso con bebida alcohólica.

