Moi tocando el bombo en un concierto de la Banda.

Tiene Síndrome de Down y eso no impide demostrar sus habilidades en la música popular con el saxofón y el bombo

Los abrazos de Moisés Chantada Santomé, Moi, son de los que atrapan. De los que te hacen ser mejor persona. De los que dan lecciones de vida con solo observar su sonrisa. Con tan solo 30 años y una educación exquisita, este joven moañés es un ejemplo de que la discapacidad no es el final, sino el punto de partida para demostrar que las barreras se pueden derribar a base de cariño, tesón e inclusión. 

La hermana de Moi, Belén, y su monitor Francisco.

Moi tiene síndrome de Down, pero desde muy pequeño ya despuntaba por su oído. Tanto es así que su padre le regaló un saxofón. Se formó para ello en el Centro Creativo Musical de Moaña y se integró en la Banda de Música Airiños do Morrazo, donde continúa, pero ahora al mando de la percusión. Con orgullo presume de ser el que toca el bombo, de sentirse “muy querido” por sus compañeros y de tener “muchos amigos”. Con ellos ha participado en todos y cada uno de sus conciertos, también ha pisado carretera para competir en el Certamen de la Federación de Bandas de Música de Galicia, y continuará haciéndolo para demostrar que con discapacidad “también se puede”, ponía en valor su hermana Belén, con lágrimas de felicidad en los ojos. Su mayor miedo siempre fue “el rechazo» y, aunque es consciente de que todavía hay hay quien “lo piensa pero no lo dice», afortunadamente cada vez son menos. “Mi hermano está muy integrado y cuando quiere que lo entiendan utiliza todas sus armas para lograrlo, me sorprende lo resolutivo que puede llegar a ser», manifestaba.

La agenda de Moi está apretada. Compagina los ensayos de la Banda con sus clases en la Asociación Xoán XXIII de Cangas. Es su segunda familia desde hace una década. Su monitor del taller de Manipulados, Francisco Soliño, reconocía que que no podía decir “nada malo de él”. «Trabaja en todo lo que le pedimos y está mejorando muchísimo», evaluaba al moañés como evidencia de que «las barreras las tenemos nosotros en la cabeza, porque Moi puede tocar un instrumento, hacer una obra de teatro o lo que se le ponga. Ya me gustaría a mi ser tan hábil». 

3 de diciembre: día de la discapacidad

Visibilizar los derechos de las personas con discapacidad y reafirmar el compromiso del Concello de Moaña con un mundo más justo es el objetivo de la concelleira de Benestar Social, María Sanluís, a lo largo del año y, especialmente, en el Día Mundial de la Discapacidad. Por este motibo ha organizado una mesa redonda el próximo miércoles a las 12:00 horas en la que se espera que participen una decena de asociaciones y entidades: Adicam, EMMO, DOA, Síndrome de Down Vigo, Xoán XXIII, Agaela, Xoga y Discamino.

Se trata de un acto abierto al público para invitar a “reflexionar” sobre “inclusión e igualdad”, avanza Sanluís en su afan de “eliminar las barreras físicas, mentales y sociales”. 

“Todos tenemos que ponernos las pilas”, defiende la edil, recordando que “cualquier persona puede ser discapacitada”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *