Los navalleiros de Aldán, a través de la Organización de Mariñeiros Luso Galaica (Ormaluga) a la que pertenecen, expresan su “profundo enfado” por la reciente pérdida de la categoría A de sus aguas, pasando a categoría B, como consecuencia directa de los problemas estructurales de la red de saneamiento de Cangas.
Esta rebaja, exponen, supone un “duro golpe” para el sector ya que la ría de Aldán contaba hasta el 1 de abril con una clasificación única en Galicia, que otorgaba al producto de la zona un importante valor añadido. Con el paso la categoría B, la navaja de Aldán se sitúa “al mismo nivel que la del resto de las zonas de extracción, perdiendo así su principal ventaja competitiva”. Subrayan que esta situación llega dentro de un instante especialmente “crítico” tras un invierno duro, al que se suma ahora este problema “que sí era evitable” y del que hacen responsable al Concello de Cangas.
“Resulta incomprensible que una administración que se define como defensora de los sectores productivos y del medio ambiente no haya mostrado ni el más mínimo interés por un problema de esta magnitud. De hecho, no tenemos constancia de ningún contacto con el sector tras la pérdida de la categoría, ni de explicaciones públicas por parte de la alcaldesa o del área responsable”, critican desde Ormaluga.
Aseguran que esta inacción contrasta, además, con las recientes declaraciones de la alcaldesa, Araceli Gestido, quien se congratuló de que el Concello dispone de unos 3,5 millones de euros en las arcas municipales. “Si existen recursos, deben destinarse de inmediato a cuestiones prioritarias como el saneamiento”, sentencia reprochando que “la ciudadanía y los sectores productivos no podemos seguir pagando las consecuencias de una gestión negligente”.
Ante este panorama, los navalleiros han solicitado una reunión con la regidora para trasladarle su “malestar» y “explorar soluciones”.

