Los gobiernos locales afrontan cada 1 de enero el reto de aprobar los presupuestos municipales de la anualidad que comienza y el de Cangas no es menos, con el hándicap de que está en minoría y de que necesitan indispensablemente tirar de negociación para contar con un voto favorable de la oposición. Sin embargo, la experiencia ya avanza que este requisito no es tan fácil de sortear hasta el punto de que este 2026 podría volver a sonar la sintonía de la cuestión de confianza si el ejecutivo que preside la nacionalista Araceli Gestido se empeña en llevar a pleno las cuentas para este ejercicio como anunció la propia regidora hace apenas unas semanas en Atlántico y de las que dijo, ya están “preparadas” a falta de mostrárselas a la oposición.
Pero en la maleta de asuntos pendientes hay otros muchos no menos relevantes. Uno de ellos que el tripartito arrastra desde 2024 es el de solicitar a Costas del Estado la concesión de las naves de Ojea, comenzando por la de Córdoba, en cumplimiento del acuerdo plenario de hace 21 meses. El proyecto obligatorio para dar este paso sí está redactado y presentado a los colectivos, pero de él no se ha hecho partícipe tampoco al resto de la corporación.
También en materia de Benestar Social está por resolver el Servizo de Axuda no Fogar (SAF) cuyo plazo de licitación ha finalizado pero la adjudicación todavía no se ha producido.
El conflicto en movilidad durante la etapa estival en la parroquia de O Hío volverá con toda seguridad a revivir con la llegada del buen tiempo este 2026 ante la falta de un plan de acción definitivo y las discrepancias con la Subdelegación sobre la planimetría de núcleos. Permanece latente el malestar vecinal por el acceso a Punta Couso, todavía sin resolver, al igual que el cambio de titularidad de la Capilla de Santa Marta para que pase a ser propiedad del Concello. En el limbo quedó ya en 2025 el futuro del Bosque Encantado de Aldán, en manos de particulares después de que el gobierno rechazase negociar su compra para convertirlo en público, o aclarar las intenciones que el tripartito tiene para las instalaciones de la conservera de Massó tras varios titulares que apuntaban a negociaciones con la propiedad.
En infraestructuras y seguridad vial, no hay que olvidar que el gobierno local todavía no ha demandado a la institución provincial la elaboración del proyecto del segundo tramo pese a la evidente e insistente exigencia vecinal. Los usuarios de la piscina municipal ‘A Balea’ aguardan la reformar de las instalaciones mientras el tripartito desoye otro acuerdo plenario que partió de AV en forma de moción y de enmienda para la creación de una empresa pública.
Y si hay una cuestión importante este año es aprobar el necesitado Plan Xeral de Cangas, o al menos avanzar en una redacción definitiva, además de afrontar el futuro del edificio Noria. No es menos importante la entrega de los terrenos al Sergas para la construcción de la futura infraestructura sanitaria comarcal o una lucha contra los vertidos. El tripartito empieza 2026 sin expedientar a la UTE como también reclamó el pleno y debe cumplir su compromiso de redactar el polémico proyecto de humanización de la Avenida de Bueu para su posterior ejecución.

