Entraron por una ventana a la vivienda de Moaña y allí comieron y bebieron, se bañaron y durmieron en la habitación principal. Allí también fueron detenidos acusado de allanamiento de morada pero esta tarde quedaron en libertad
Fina Ríos es una vecina de Moaña que falta de su vivienda habitual porque tiene que cuidar a su madre dependiente. Este domingo un vecino la alertó de que probablemente les habían entrado a robar en casa por que un cristal de la vivienda estaba roto. No se lo pensaron y cogieron el coche para dirigirse hasta su casa en A Moureira, en la parroquia de Meira. A su llegada, lo primero que fueron a revisar fue el salón pensando en que podían haberse llevado la tele “que es lo más valioso que puede haber en la casa”, explicaba Ríos.
Rápidamente vieron que estaba en su sitio, pero que sobre la mesa había restos de haber estado comiendo y bebiendo. Fina subió a la planta de arriba y antes determinar todas las escaleras ya se percató que la puerta de la habitación principal estaba cerrada. Sin pensárselo la abrió y, sorpresa, allí encontró a la pareja, la misma que había okupado en O Real. «Encendieron la estufa, en cama fumando y viendo la tele y aunque les dije que se fueran inmediatamente mi marido aseguró que de allí no salían mientras no llegara la Guardia Civil», relató. Fueron detenidos por usurpación de morada.
Quedan libres pese a okupar dos viviendas en solo dos días

La pareja pasó la noche en los calabozos de la Guardia Civil hasta que en torno a las 10:00 horas pasó a disposición judicial. No fue hasta quince minutos antes de las 15:00 horas cuando salieron por su propio pie en libertad después de que las abogadas de ambas partes y el ministerio fiscal acordasen cuatro meses de prisión y la responsabilidad civil por los daños en una ventana, una bañera y la ropa de cama y toallas que utilizaron en la vivienda de Fina esa noche en la que cenaron, durmieron y se bañaron con las pertenencias de esta moañesa.
Ambos se conformaron con la acusación que formuló el Ministerio Fiscal, así que se dictó una sentencia de conformidad por un delito de allanamiento de morada y quedaron en libertad. Según fuentes no oficiales, con la condición de no volver a delinquir en este tiempo, de lo contrario podrían ingresar en prisión.
Los dos acusados abandonaron los juzgados en un vehículo de la Guardia Civil, presumiblemente en dirección a Moaña. Tan solo una hora después ya paseaban por la Avenida das Barxas.

