Los nacionalistas, para mantener la tranquilidad interna, se habrían plegado a la condición de los socialistas de apostar por las modificaciones puntuales en lugar de aprobar un nuevo documento urbanístico. «El grupo socialista tiene muchos intereses», desvelan fuentes vinculadas a la asamblea del BNG y del PSdeG muy críticos con la actitud del gobierno local
Cangas no tiene Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), se rige por las normas subsidiarias de 1994, y eso no resulta atractivo para inversores ni tampoco para los vecinos. Sin embargo, no hay intención en esta legislatura de dar un paso adelante para aprobar un Plan que aporte seguridad urbanística y jurídica. El tripartito no explica el motivo de la paralización, pero en el seno local de sus formaciones (BNG y PSdeG) lo tienen claro y no gusta.
Fuentes vinculadas a la asamblea nacionalista que han ocupado puestos de responsabilidad orgánica en esta formación, consultadas por Morrazo Noticias, manifiestan la división de la formación y su descontento con que el grupo municipal «se pliegue» a sus socios socialistas y a los «intereses» que le rodean y auguran que acabarán pagándolo en las urnas. Afirman que «empresarios, abogados y personas próximas al PSdeG de Cangas, simpatizantes pero no militantes» habrían financiado la campaña electoral de 2023 a cambio de garantizar que no se sacaría adelante un PXOM nuevo. «Pretenden hacer un urbanismo a la carta, tienen más intereses que el PP», critican en relación a las diversas modificaciones puntuales que plantea el tripartito, mientras la empresa encargada de la redacción, Monsa, «sigue esperando que la llamen». «La reunión del año pasado fue un paripé», sentencian desde el seno nacionalista cangués porque «resulta evidente que no se va a romper ese pacto de no agresión». «¿Qué se está haciendo desde la concellería de Urbanismo? Nada», sentencian las mismas voces críticas, que aguardan a que este tema «se toque» en alguna de las tres asambleas previstas a lo largo de este año.
Tampoco sentó bien que se dejara caer públicamente que Araceli Gestido repetiría como candidata a la alcaldía por el BNG «porque no se ha hablado aún». «Eso se decide a final de año, todavía es pronto», comentan, aunque sospechan que finalmente será así porque «a Xiana la están preparando para formar parte de la candidatura a las elecciones autonómicas, con Pontón». «Estaría preparada para afrontar la Alcaldía, pero no se quiere quemar», desvelan desde esta corriente de históricos del BNG cangués.
LOS SOCIALISTAS
Entre la militancia crítica del PSdeG también hay descontento por este y también por otros motivos. Son conscientes de la estrategia del grupo municipal socialista respecto a la gestión relacionada con el desarrollo urbanístico, hablan de esos «intereses» externos y aseguran que es un tema «tabú» en las asambleas», las pocas que hay. Los molestos ya no aparecen «porque solo se habla de nimiedades» y «no se entra en lo realmente importante que afecta a Cangas y a los vecinos». «Desconocemos porqué los concelleiros toman unas decisiones u otras, la ruptura es total», lamentan los críticos rememorando cuando el partido superaba los 130 militantes y «ahora apenas hay una treintena». Si bien todos los partidos guardan estas cifras como oro y son reacios a facilitarlas, en el caso de las filas socialistas cuentan que hace una década familias enteras militaban en la formación. Algunas de ellas se han dado de baja o, aunque continúen figurando, este es ficticio porque “no participan», dicen «no es el partido al que un día se sumaron».

