Alberto Acuña mostrando el estado en el que se encuentran algunos viales en Vilaboa.

Alerta de que esta «preocupante situación económica» podría acarrear una subida de impuestos o recortes en obras y servicios

El grupo municipal del PP de Vilaboa, encabezado por Alberto Acuña, ha advertido hoy de la “preocupante situación económica” del Concello tras conocerse la liquidación del presupuesto de 2025 en el pleno municipal, ya que la administración local ha entrado en déficit y ello le obligará a aprobar un plan económico-financiero que tendrá consecuencias para los vecinos, bien a través de subidas de impuestos o de recortes en obras y servicios.

Según el informe de Intervención, el Concello no cumple el objetivo de estabilidad presupuestaria ni la regla de gasto, lo que supone un incumplimiento claro de los principios básicos de gestión económica en la administración local. En concreto, la liquidación refleja un déficit estructural superior a los 426.000 euros, un exceso en la regla de gasto de más de 271.000 euros y un incremento de facturas pendientes de aplicar al presupuesto, que superan los 289.000 euros. Desde el PP local señalan que estos datos “no son un problema puntual, sino la consecuencia de una forma de gestionar sin control del gasto”.

El incumplimiento de estos indicadores obliga al Concello a aprobar un Plan Económico-Financiero, una medida impuesta por la normativa estatal para corregir desequilibrios presupuestarios. “Esto significa que el Concello pierde autonomía económica y tendrá que ajustar su gestión en los próximos años”, explica Acuña.

“No es falta de recursos, es falta de gestión”

Desde la oposición insisten en que el problema no está en los ingresos, sino en cómo se está gestionando el gasto público: “Hay ayuntamientos con recursos similares que cumplen las reglas fiscales. Aquí el problema es de planificación, de control y de modelo de gestión”, afirma el concejal popular. Alberto Acuña ha lamentado que “Vilaboa no tiene un problema técnico, tiene un problema muy grave de gestión, ya que cuando un Concello entra en déficit estructural, lo acaban pagando los vecinos, antes o después”, antes de añadir que “gestionar no es gastar más, es saber hasta dónde se puede gastar. Y hoy los datos demuestran que el gobierno local ha perdido ese control.”

Finalmente, desde el grupo municipal del PP reclaman un cambio en la política económica del Concello, apostando por un mayor control del gasto, una planificación realista y transparencia en la ejecución presupuestaria. “Vilaboa necesita rigor, no improvisación”, concluye Acuña.

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