Varios pacientes aseguran que se han quedado sin atención tras encontrarse con la persiana bajada durante más de una semana y no responder a las llamadas. Temen por la continuidad de los procedimientos y las financiaciones que tienen en marcha.
La incertidumbre se ha instalado entre los clientes de una clínica dental situada en la rotonda del Portal do Almacén de Moaña, en la esquina con la calle Ramón Cabanillas, en el casco urbano del municipio. Varios pacientes aseguran haberse encontrado con las puertas del centro cerradas de forma repentina y sin poder contactar con la clínica para conocer qué sucede ni cómo podrán continuar los tratamientos que tenían en marcha. Por el momento, no hay confirmación de que el establecimiento haya cerrado definitivamente, tan solo cartel colocado en la puerta interior del hall en el que justifican esta clausura con «cambios de reestructuración horaria» hasta «nuevo aviso».
Entre los afectados hay personas que se encontraban en pleno proceso dental y que temen las consecuencias de quedarse sin atención. Una mujer relata que su padre acababa de comenzar un tratamiento en el centro moañés cuando se encontró con que ya no podía acudir a las siguientes citas. «Mi padre acababa de empezar un tratamiento. Cerraron de la noche a la mañana y lo dejaron con puntos en la boca así sin más y con antibiótico», explica, preocupada por la situación en la que ha quedado su familiar. Otros están optando por acudir a otras clínicas dentales del municipio solicitando que le continúen con el tratamiento que le habían dejado a medias.
La falta de información inquieta, sobre todo, a quienes habían contratado sus tratamientos mediante financiación. Estos clientes no solo tienen pendiente resolver cómo completar los procedimientos, sino que también necesitan aclarar qué ocurrirá con los pagos que están realizando por servicios que todavía no se han terminado. La ausencia de respuesta telefónica les impide, por ahora, obtener explicaciones directamente del centro.
La situación ha llegado también a la Policía Local de Moaña. La pasada semana otra mujer acudió a las dependencias policiales para exponer un caso similar, lo que refleja la preocupación que existe entre algunos usuarios de la clínica. Los afectados se enfrentan así a la incertidumbre sobre la continuidad de su atención y sobre los pasos que deben dar para resolver sus respectivas situaciones.
Mientras no obtengan una explicación, los clientes siguen sin saber cuándo podrán retomar sus tratamientos ni a quién dirigirse para aclarar sus dudas. Se están organizando y recabando asesoría legal para estudiar cómo deben proceder a partir de ahora.

