El principal partido de la oposición critica duramente el reparto del remanente de propuesto por el gobierno local
El PP de Cangas ha cargado con dureza contra el gobierno local de coalición formado por BNG, PSOE y EU, al que acusa de protagonizar una «estafa política» en el reparto de los remanentes municipales. La reacción de los populares llega después de que el ejecutivo que preside la nacionalista Araceli Gestido hubiera responsabilizado en repetidas ocasiones al PP de frenar el uso de estos fondos para justificar así sus propios retrasos en la gestión. Sin embargo, la propia memoria oficial de Alcaldía, firmada por la regidora, ha terminado por desmontar esa versión y poner sobre la mesa la situación real de las cuentas municipales.
El Concello de Cangas, dicen, dispone de 5.752.304 euros depositados en el banco, de los que el gobierno tripartito solo ha sido capaz de articular un expediente para el pleno por importe de 1.059.177 euros. La diferencia es notable: cerca del 82% de los recursos disponibles por el Concello permanecen congelados en las cuentas bancarias mientras los barrios y las parroquias del municipio arrastran un deterioro constante.
La portavoz municipal del PP, Dolores Hermelo, ha señalado que ha quedado en evidencia la coartada esgrimida hasta ahora por el gobierno local. La edil ha sostenido que se intentó culpar al PP de poner trabas cuando, en realidad, el tripartito carecía de proyectos y de capacidad para redactarlos, y ha lamentado que se hayan anunciado públicamente 3,3 millones de euros en inversiones inexistentes sobre el papel, mientras las calles de Cangas siguen acumulando baches, contenedores rotos, deficiencias en la limpieza, problemas en la red de saneamiento y abastecimiento, e instalaciones deportivas deterioradas. A esto se suma otro dato relevante: más de la mitad del dinero que finalmente se moviliza, 560.673 euros (un 52% del total) no corresponde a actuaciones propias del Concello, sino a compromisos ya cerrados con la Diputación, entre ellos 459.654 euros del Plan Extra para el entorno del centro de salud y 101.019 euros para el vial provincial EP-1002. Descontando estos pagos, la inversión directa y propia del gobierno local en todo el municipio queda reducida a apenas 498.500 euros.
Los populares recuerdan que llevan casi cinco meses esperando conocer los proyectos técnicos de las obras anunciadas, sencillamente, porque nunca llegaron a existir.
Obras que desaparecen
Al comparar lo anunciado con el expediente definitivo, el PP denuncia que buena parte de las actuaciones prometidas han desaparecido. Es el caso de la segunda fase de la calle Longán hasta Gruncheiras, la primera fase de la calle Toxeira o los aparcamientos disuasorios previstos en la calle Aragón y en la avenida de Galicia. Tampoco se contempla partida alguna para la Fase III de redes y pavimentación en la avenida Espíritu Santo ni para resolver los problemas de saneamiento pendientes.
La lista de proyectos aparcados incluye también la nave de deportes náuticos, la rehabilitación de la Capilla de Vilanova, el Camino de la Costa de Aldán y la conservación de los arenales de Liméns y Nerga. En la Casa de Cultura Bernardino Graña, el refuerzo estructural de columnas que se había anunciado ha quedado reducido a una partida de mobiliario de 13.336 euros, mientras que de la red de espacios infantiles prevista han caído cuatro parques: Herbello, la Alameda Nova, la estación de autobuses y Castiñeiras.
Hermelo ha advertido, por último, del riesgo legal que supone tramitar esta modificación presupuestaria a finales de septiembre al amparo del Real Decreto-ley 13/2026, que exige que las actuaciones queden formalmente comprometidas antes de que termine el año.

