El gobierno local se había comprometido con los vecinos a instalar un sistema de cámaras para regular el tráfico. La alcaldesa trasladó a la asociación que “no da tiempo” a implantarlo
Los vecinos del casco vello de Cangas llevan aproximadamente dos años reclamando al Concello la instalación de cámaras de control de acceso que permitan regular el tráfico en el barrio, tal y como les prometió el gobierno local. Mientras tanto, aseguran, no existe ninguna alternativa para ordenar la circulación, lo que genera continuos problemas en las estrechas calles del casco histórico.
En la última reunión mantenida entre el colectivo vecinal del barrio y el Concello, los responsables políticos les trasladaron que «estaban con ello» y que las cámaras se instalarían a corto plazo. Sin embargo, cual fue su sorpresa, trasladan a este medio, cuando la propia alcaldesa de Cangas, Araceli Gestido, comunicó recientemente a la directiva de la asociación que «no daba tiempo» a ejecutar la medida, sin concretar si el proyecto se retomará en 2027 o si tendrá que esperar al resto de la legislatura. Los vecinos están preocupados porque desconocen si el Concello ha descartado definitivamente el proyecto. Atlántico se ha puesto en contacto con la regidora para conocer su versión pero no ha obtenido respuesta.
La falta de regulación ya ha provocado, según relatan los afectados, situaciones de riesgo para los peatones. Hace solo unos días un conductor estuvo a punto de atropellar a una mujer que salía de su domicilio en la rúa Palma.
Los vecinos recuerdan que este sistema de regulación ya se planteó cuando se ejecutó el proyecto de humanización de las calles Eduardo Vicenti y Montero Ríos. En aquel momento, aseguran, el gobierno local dio por segura la instalación. Tanto es así que viajaron hasta otros municipios para conocerlo de primera mano.

