La revisión catastral que afecta a miles de propiedades en Cangas ha abierto un enfrentamiento entre el Gobierno municipal y la oposición sobre si conviene rebajar el tipo impositivo del IBI para compensar el impacto económico que sufrirán numerosas familias, obligadas a asumir un incremento del recibo y el pago de atrasos de varios ejercicios.
La alcaldesa, Araceli Gestido (BNG), ha rechazado a través de los medios de comunicación la posibilidad de reducir el tipo, tal y como reclaman tanto el PP (que propone bajarlo del 0,55 % al 0,50 %) como Alternativa dos Veciños (que plantea situarlo en el 0,48 %) a través de sendas mociones que se debatirán en el próximo pleno ordinario de julio. La regidora sostiene que no es cierto que la actualización catastral, que afecta a 3.000 vecinos, vaya a compensar la pérdida de recaudación que supondría esa rebaja. Gestido ha recordado además que el coste de la vida se incrementó un 25 % en los últimos cuatro años y se ha preguntado cómo se compensaría entonces la inflación en los presupuestos municipales o las subidas salariales del personal público.
La alcaldesa considera que reducir este tipo de impuestos es una política propia de la derecha, que a su juicio reclama subidas fiscales sin que ello contribuya a generar riqueza. Según Gestido, lo público se financia precisamente a través de estos impuestos, por lo que una rebaja del IBI pondría en riesgo los servicios que las políticas de izquierda deben proteger.
Frente a este planteamiento, Alternativa dos Veciños ha lamentado que la alcaldesa pretenda convertir «un problema real» de los vecinos en un debate ideológico. La formación reclama diálogo, defensa de los intereses vecinales y una interlocución firme con la gerencia del Catastro, en lugar de trasladar la discusión a una confrontación entre derecha e izquierda. AV insiste en que el asunto merece el máximo consenso posible entre todas las fuerzas políticas, dado que afecta a miles de propietarios del municipio.
Pese a la negativa del gobierno local, la aritmética del pleno juega a favor de la oposición: PP y Alternativa dos Veciños suman 10 y 1 concejales respectivamente, mayoría suficiente para sacar adelante la rebaja si logran ponerse de acuerdo en un tipo común entre el 0,48 % y el 0,50 % que ambos proponen. Las mociones sobre la modificación del tipo impositivo se debatirán conjuntamente en el próximo pleno. Antes de esa sesión, Alternativa dos Veciños celebrará una asamblea para fijar su posición definitiva, aunque mantiene por el momento su propuesta de rebajar el tipo al 0,48 %, por considerarla la medida más adecuada para aliviar el impacto de la regularización catastral sobre las economías familiares.

