La muestra “Pequeños Lugares, Grandes Historias”, fruto de la colaboración entre ADICAM y la Asociación Juan XXIII, pone en valor la inclusión, la participación y el derecho de las personas a contar su propia historia.
La sala de exposiciones de ADICAM acogió la inauguración de “Pequeños Lugares, Grandes Historias”, una exposición impulsada por la Unidad de Mayores del Centro Ocupacional de la Asociación Juan XXIII que invita al público a descubrir la historia personal de sus protagonistas a través de fotografías de lugares especialmente significativos para sus vidas.
El acto reunió a representantes institucionales, profesionales, familias, personas usuarias de ambas entidades y vecinos de la comarca en un encuentro marcado por la emoción y el reconocimiento al valor de la memoria como herramienta de inclusión social.
Las verdaderas protagonistas de la jornada fueron las personas con discapacidad mayores del Centro Ocupacional Juan XXIII, quienes presentaron en primera persona las imágenes expuestas y compartieron con los asistentes los recuerdos vinculados a playas, montes, iglesias, caminos y otros espacios que forman parte de su identidad y de su historia vital.
Los testimonios
Durante el recorrido por la exposición, los visitantes escucharon los testimonios de los participantes, que explicaron el significado de cada fotografía y pusieron de relieve cómo los lugares más cotidianos pueden convertirse en escenarios de experiencias, afectos y recuerdos que definen una vida.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto fue la oportunidad brindada a los participantes para expresar su propia voz. Frases como “Ahora conocen un poco más de mí”, “Ese lugar es donde soy feliz” o “Nunca pensé que mi historia pudiera interesar a tanta gente” reflejaron el impacto emocional de una iniciativa centrada en la persona y en su derecho a compartir su memoria y su identidad.
La inauguración también sirvió para poner de manifiesto el valor de la colaboración entre ADICAM y la Asociación Juan XXIII. Ambas entidades destacaron la importancia de desarrollar proyectos conjuntos que fomenten la participación, visibilicen las capacidades de las personas con discapacidad y promuevan espacios donde la cultura actúe como herramienta de inclusión y cohesión social.
Las representantes institucionales coincidieron en señalar que iniciativas de este tipo contribuyen a fortalecer el tejido asociativo y a sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de impulsar un envejecimiento activo, la participación comunitaria y la igualdad de oportunidades.
Más allá de una exposición fotográfica, “Pequeños Lugares, Grandes Historias” propone una reflexión sobre la memoria, la autoestima, la identidad y el derecho de todas las personas a narrar su propia historia. Cada imagen representa un recuerdo y cada recuerdo se convierte en un testimonio que invita al público a mirar más allá de la fotografía para descubrir la vida de quien la comparte.
La excelente acogida del acto confirmó el impacto de una iniciativa que demuestra cómo la unión entre entidades sociales puede generar proyectos transformadores, capaces de emocionar, crear comunidad y situar a las personas en el centro de la acción social y cultural.

