El jefe de la Policía Local, Manuel García, consciente del problema ciudadano, relató las medidas que se están llevando a cabo con la intención de disuadir a los delincuentes, la colaboración con la Guardia Civil y remarcó que la competencia en seguridad corresponde al Estado
Moaña acogió ayer el pleno extraordinario solicitado por el PP ante el “incremento” de los delitos y la preocupación vecinal. Una sesión en la que comparecieron el Inspector Jefe de la Policía Local, Manuel García, y la alcaldesa, Leticia Santos y en la que el grupo municipal popular reclamó mayor presencia policial para afrontar esta situación que se agrava en zonas como O Real, Canexa o el entorno de la plaza de abastos y el parque infantil. «Nadie duda el extraordinario trabajo de la Policía Local, pero hay una falta de medios y a los vecinos lo que le preocupa es lo que está pasando», expuso el portavoz del grupo municipal popular, Alfonso Piñeiro, quien recalcó que la solución pasa por «más medios». Lo que se traduce en un aumento de la plantilla y mayor presencia policial en los puntos más conflictivos, explicó el edil proponente. Se aborda a adolescentes por la calle, se trafica en el parque infantil», relató, y tienen constancia de «siete» narcoviviendas desde las que se suministra droga.
El responsable de la Policía Local, Manuel García, utilizó su turno para matizar que, como vecino de la localidad, no es ajeno a este malestar y a la presencia de conductas poco apropiadas y delictivas en muchos casos, pero recordó que la competencia de la seguridad es del Estado y que la actuación de la Policía Local es limitada. Aun así, defendió la colaboración con la Guardia Civil y las medidas que están a su alcance y que su equipo está llevando a cabo diariamente con la intención de disuadir a los cacos: Refuerzo de la presencia policial, cacheos o celeridad en la tramitación de los expedientes. Un camino que se ve frenado por la lentitud de la justicia.
Santos, por su parte, también reconoció y compartió la “preocupación” ciudadana, y, al igual que el responsable de la Policía Local, relató todas las medidas implantadas hasta el momento y defendió la “colaboración” entre cuerpos policiales (Guardia Civil y Policía Local). Ayudada de datos, manifestó una reducción de los delitos en 2025 respecto a 2024 y matizó que el 85,7 por ciento de las infracciones penales corresponden a robos de pequeña entidad y hurtos, “algo que coincide con el que sucede en la mayor parte de los municipios”, expresó. En el 62 por ciento de los casos se detuvo o se investigó a las personas responsables y, además, el 80 por ciento de estos delitos estarían presuntamente vinculados a un grupo muy reducido de personas, entre tres y cuatro individuos, llegando una sola persona a acumular más de la mitad.
El momento más tenso entre gobierno y oposición llegó durante la intervención de la portavoz del grupo del BNG, María Ortega, quien incidió en que los datos oficiales refleja un descenso del 8,7 por ciento de la criminalidad en Moaña en el último año. Esto, dijo, «non significa que neguemos os problemas puntuais nin o malestar por determinados comportamentos, pero non podemos construír un relato de inseguridade xeneralizada que simplemente non se corresponde coa realidade». «Utilizar a preocupación da xente para tentar obter rédito político», sentenció en referencia al grupo popular.
Una afirmación que no gustó a los populares y que Piñeiro visiblemente molesto afeó. «Nos está acusando de crear alarma social a nosotros, son los delincuentes los que crean alarma social», reprochó Alfonso Piñeiro a la portavoz del BNG.

