Fernando y Laura en los accesos al garaje de su edificio todavía inundado.

Las 60 familias de la comunidad de vecinos del edificio de Cangas aseguran que el problema está en la red municipal. Amenazan con denunciar al Concello si no soluciona esta semana

Mes y medio llevan los vecinos del edificio número 4 de la calle Noria de Cangas con el garaje inundado de aguas fecales. Metro y medio de altura, pero llegó a alcanzar un nivel mayor. Eso les impide poder aparcar los vehículos y, lo peor, ha afectado a la maquinaria provocando que no funcione el ascensor, con las consecuencias de eso tiene para las 60 familias que residen en el inmueble y, especialmente, para las personas con movilidad reducida que llevan todo este tiempo “atrapados” en sus casas al no poder subir y bajar a pie las cinco plantas. Prefieren no pensar, además, en cómo daña el agua a los cimientos del edificio. “No podemos más», decían cansados varios de los afectados ayer en el acceso al subterráneo, bajo un olor nauseabundo que entra en sus viviendas y no les deja abrir las ventanas. Y lo peor de todo ya no es lo pasado, sino lo que puede estar por llegar porque no saben cuánto se va a dilatar este problema en el tiempo.

“Llevamos mes y medio achicando agua con bombas y siguen entrando fecales, no somos capaces de sacarla porque continúa entrando”, expresaba Fernando Lago cansado de pelear con el Concello y con la empresa concesionaria del ciclo del agua, la UTE Gestión Cangas, para que pongan coto a la situación. No fue hasta ayer, después de muchas llamadas y presiones, cuando el gobierno local se comprometió con estos vecinos a enviar a un perito y a un buzo para que inspeccionen la zona e intentar detectar el problema. No van a permitir que la administración local eche balones fuera porque están convencidos de que la causa está en la red municipal. Urgen erradicar estas filtraciones y limpiar el sótano para acabar con este foco de infección antes de que suban las temperaturas y se agrave un asunto que ya califican de “salud pública”. “Además del olor, hay mierda pura, ya aparecieron ratas y con la llegada del buen tiempo esto es un caldo de cultivo estupendo para el mosquito tigre, no solo para nosotros, van a poner huevos aquí y va a infectar a todo Cangas”, advierte Fernando, arropado por sus vecinas Laura y Conchi. Precisamente, esta última es tajante y asegura que la comunidad no está dispuesta a que le ocurra lo mismo que en la anterior ocasión, en la que tira de refranero y, “poderoso caballero es don dinero”, no lograron ganarle en los juzgados al Concello y a la concesionaria. Ahora lo tienen claro, irán “a por todas” y si esta semana el Concello no lo ataja denunciarán nuevamente.

«Esto es mucho, todas las tuberías que bajan por esta calle están reventadas, que no nos digan que es del edificio poque ellos saben muy bien que no, esa es una excusa muy fácil», asevera Conchi. No descartan tampoco presentarse en el próximo pleno con cubos de agua recogidos del garaje.

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