
Lamentable estado en el que se encuentra el parque infantil de Aldán. Los vecinos llevan denunciando su inseguridad para los más pequeños y pidiendo su arreglo desde hace tiempo, pero la realidad es que solo acumula deterioro y cintas alertando del peligro. Tiene juegos rotos o en mal estado, elementos deteriorados por el paso del tiempo, vallado perimetral inexistente o dañado en varios tramos, así como una evidente falta de limpieza, con verdín y suciedad acumulada. Una situación impropia, denuncia el PP, de un espacio público que “debería cumplir unas condiciones mínimas de seguridad y mantenimiento”.
Estas deficiencias no son nuevas ni puntuales. De hecho, han sido varias las promesas de la alcaldesa, Araceli Gestido, y de la concelleira de Obras e Servizos, Sagrario Martínez, a la asociación vecinal de que iba a ser reformado de forma integral. Todas ellas incumplidas, mientras las familias ven como sus demandas caen sistemáticamente en saco roto y se ven obligadas a desplazarse a los parques infantiles de otros municipios más seguros.
“Lo más grave es que esta situación se produce mientras el gobierno local presume de gestionar cerca de 20 millones de euros al año, dinero de los vecinos que no se ven reflejados ni en los servicios, ni en las infraestructuras, ni en las instalaciones municipales”, critican.

