Alcaldesa y secretario municipal con los concelleiros del gobierno local al fondo.

El caso, en diligencias previas, es secreto hasta que se abra juicio oral. “De iniciarse un procedemento xudicial actuaremos en consecuencia co código ético”, advierte el BNG

Es el gran enigma, si la investigación que está llevando la Guardia Civil de Cangas en la que fue detenido el concelleiro de Deportes, Eugenio González, el miércoles de la semana pasada puede ser más amplia de lo que inicialmente parece o si, por el contrario, se ciñe a la solicitud de baja del vado de una vivienda en la que el edil se habría hecho pasar por otra persona y por lo que se enfrenta a los delitos de tráfico de influencias y usurpación del estado civil. Según ha podido conocer Atlántico, todavía es pronto para poder determinar las conclusiones de la investigación porque todavía está en curso pero no se descarta que pueda “derivar” en otras cuestiones diferentes al caso concreto por el que se destapó la detención del concelleiro y que otras dos personas más se encuentren como investigadas, entre ellas un funcionario municipal.

Mientras el trabajo de la Guardia Civil sigue su curso, en el seno del gobierno tripartito al que pertenece el concelleiro socialista, la tensión sobre lo que depare el futuro es evidente y comienzan a preparar el camino por lo que pueda ocurrir. La alcaldesa, Araceli Gestido, no ha vuelto a hacer declaraciones al respecto optando por la prudencia, pero el BNG local al que pertenece sí se ha visto obligado a romper el silencio con un escueto pero claro comunicado firmado por su responsable local, la también concelleira de Facenda, Xiana Abal, en el que afirma que “de iniciarse un procedemento xudicial correspondente actuaremos en consecuencia co código ético que defendemos en base á hixiene democrática e por respecto á veciñanza de Cangas”.

Unas palabras del BNG cangués que en la mañana de ayer necesitaron justificación por parte de Abal ante su compañero de gobierno, que trata de dar normalidad y de restar importancia al revuelo político y social que ocasionó su situación. Xiana Abal trató de desvincularse ante González a primera hora en la segunda planta del Concello del escrito alegando que se debió a la presión externa. La respuesta no se hizo esperar por parte del socialista haciendo alusión a su experiencia con el código ético de los partidos. IU, el tercer socio de gobierno, y el primero que pidió la dimisión de Iria Malvido, tampoco se ha pronunciado por el momento. 

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